Universidad para asesinos – Petros Markaris

Universidad para asesinos – Petros Markaris

universidad para asesinosSi no conoces al inspector de policía Kostas Jaritos, eres una persona afortunada. Significa que tienes por delante diez novelas apasionantes antes de leer ‘Universidad para asesinos’ (Tusquets Editores), donde disfrutarás del inconfundible estilo narrativo del escritor Petros Markaris (Estambul, 1937).

Viajar a Grecia sin billete de avión

Voy a empezar esta reseña como si tú, lector que la estás leyendo, no conocieras al personaje griego más famoso de la novela negra. No tiene ningún sentido destripar el argumento del último libro de Petros Markaris, ‘Universidad para asesinos’ si, previamente, no has caminado por una Atenas convulsa y desolada o si no has vivido, como los personajes de esta saga, una crisis económica que acabó fulminando el país.

Leer a Petros Markaris es viajar a Grecia sin billete de avión. Es comer, beber, reír y disfrutar de la buena literatura negra imaginando que estás sentado en la terraza de cualquier bar de la ciudad. Es volver a revivir conversaciones familiares ya aprendidas y es recrear la más bonita de las sensaciones: no querer que la historia se acabe nunca.

El misterio, el suspense y la intriga son solo una excusa

El inspector Jaritos se ha tomado unos días de vacaciones, algo insólito en él, y ha decidido compartirlos con su esposa, Adriani y tres lozanas mujeres que conoce durante su viaje a Epiro. Moverse en coche ya no es un problema desde que decidió cambiar su Fiat Mirafiori por un moderno Seat Ibiza (puestos a elegir marca, qué mejor que solidarizarse con los hermanos pobres de Europa).

Todo lo bueno se acaba (aunque habría que preguntarle al policía las ganas que tenía de finalizar esta escapada) y, de vuelta a comisaría, lo primero que percibe son las caras de sorpresa y exclamación de sus compañeros de trabajo. El comisario Guikas ha decidido jubilarse y Jaritos será su sustituto temporal. “¿Te aumentarán el sueldo?” es lo primero que le pregunta su mujer. “Y, cuando vuelvas a descender, ¿te lo bajarán?”. (Admiro a Adriani muy por encima de Jaritos y Markaris).

Cuando la investigación se convierte en un reality show

La presión atenaza las ganas de evolucionar del inspector. Sopesando las responsabilidades que entraña su nuevo cargo, llega un aviso a la oficina: lo que parecía una muerte por un paro cardíaco, se transforma en un virulento asesinato por envenenamiento. El profesor universitario de filosofía y actual ministro de Reordenación Administrativa, Kléarjos Rapsanis, ha sido hallado en su hogar sin más pistas que el desconcierto.

Si hay algo que Jaritos teme y desprecia con todas sus ganas, es un caso mediático. Sabe que, además de luchar contra los imprevistos que surgen en cada investigación, tendrá que lidiar con la prensa para que no entorpezca en los avances. Si no quieres chocolate, toma, dos tazas.

El primer día después de sus vacaciones ha tenido más altos que bajos, pero esta no será la única “sorpresa” que le deparará su incorporación. En medio de pruebas, testimonios y deducciones, un nuevo caso lo acercará a la realidad. Alguien ha golpeado a un hombre en mitad de la vía pública destrozándole el cráneo. ¿La identidad? Aris Arjontidis, profesor universitario y actual secretario de Estado de Educación. “Una casualidad que se repite deja de ser casualidad”, y dos son demasiadas, por lo tanto, algo gordo (o alguien) se está escondiendo detrás de ellas.

La unión familiar

No se entendería un libro de la saga policial de Kostas Jaritos sin su mujer, Adriani. Aunque esta señora (buena matriarca donde las haya) no esté al frente de una comisaria, ni resuelva casos extremos, ella es, sin ninguna duda, la protagonista inamovible de la vida de su marido. Y así lo dibuja el escritor cuando nos detalla los maravillosos tomates rellenos que prepara para cenar.

Tampoco hay un solo día que no se queje del trabajo de su marido, de las injusticias sociales o del drama que tienen que vivir los inmigrantes cuando llegan a las costas griegas. Adriani es mucha Adriani, y con ella entendimos lo que significaba la palabra valor, cuando, en plena crisis económica, sacó la cabeza del agua para empujar a todos los miembros de su familia y salir a flote. Detrás de un buen hombre siempre hay una gran mujer, y Petros Markaris lo sabe.

EL vínculo griego

La evolución familiar da un giro en este nuevo capítulo. Cuando cae la noche, y la familia Jaritos se reúne en torno a la mesa, en ella no puede faltar su hija Katerina, su esposo Fanis, los padres de su esposo y el amigo íntimo de la familia, Zisis Lambros. Ya puestos, yo me tomo la licencia de sentarme con ellos y disfrutar de una velada entretenida. Estoy convencida de que Adriani pondría, con un gusto, un plato más a la mesa si supiera cuánto los admiro.

Y así van pasando los días… con el saco del sueño a cuestas y la caja de las sorpresas abiertas. Es conmovedor ver como el inspector se entera, al mismo tiempo que nosotros, del apodo con el que lo han bautizado en la oficina. El “Escarabajo” es un buen mote para una persona meticulosa que “escarba” hasta llegar al final de cualquier asunto, por muy grande o pequeño que sea lo que tenga entre manos.

Entonces, ¿Qué me decís? ¿Todavía no conocéis Atenas? Corred a vuestra librería de cabecera (a ser posible la del barrio de toda la vida) y comprad el primer, o el último, libro de Petros Markaris. Desde el momento en lo que leáis, veréis la ciudad con los ojos de Kostas Jaritos y descubriréis que, no hace falta viajar en avión, para vivirla como la vivo yo.

 

Lara Adell

Título original: Σεμινάρια φονικής γραφής
Título: Universidad para asesinos
Serie: Detective Kostas Jaritos 11
Autor: Petros Markaris
Traducción: Ersi Marina Samará Spiliotopulu
Editorial: Tusquets Editores
Páginas: 336
Fecha de publicación: abril 2019

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