Una noche en el paraíso – Lucia Berlin

Una noche en el paraíso – Lucia Berlin

una noche en el paraiso

Volver a leer a Lucia Berlin (Alaska, 1936 – 2004) es como beber un buen vino, tomar un baño caliente o dormir entre sábanas limpias. Su calidez y honestidad hacen que sus relatos sean el cobijo de las almas perdidas y la anestesia que amortigua las noches más amargas. ‘Una noche en el paraíso’ (Alfaguara) recoge la esencia de la escritora, la locura de su vida y la trayectoria de su talento como ya lo hizo su anterior publicación ‘Manual para las mujeres de la limpieza’.

Su último libro reúne 22 relatos inéditos que reafirman la teoría del lector de que, administrando su lectura cada ocho horas, se curan todos los males. Y yo, con esta imaginación que me satura las ideas, la visualizo en sus últimos días de vida, meditabunda, analizando todo lo vivido y pensando en lo poco que se dejó por vivir.

Leer a Lucia Berlin es un homenaje continuo a la buena literatura.

Si se trata de vivir…

Sus allegados más próximos describieron su vida como un “baile continuo” y, en ese trajín de idas y venidas, le dio tiempo a casarse y divorciarse varias veces, vagar por diferentes ciudades entre Estados Unidos y Sudamérica, y escribir. Sobre todo, escribir. Fruto de su constancia y siendo consciente de su talento, nacieron una infinidad de cuentos que Alfaguara está recopilando para publicarlos en diferentes volúmenes.

Los relatos que me llevan hoy a hablar del libro ‘Una noche en el paraíso’ son de una belleza oscura, como lo fue la vida de Lucia Berlin. Basados, la gran mayoría, en sus propias experiencias, en ellos se perfila la desesperación que causa la soledad, el abandono, el alcoholismo y el desamor, y a ellos se vincula el drama que llegó a ser gran parte de su tránsito por este mundo. El tornado de sensaciones que deja cuando pasa por las manos del lector es abrumador.

La escritura como método de supervivencia

Lucia Berlin tiene la capacidad de conectar su personalidad con el relato escrito, de forma que contagia al lector sus opiniones con una prosa que abarca todos y cada uno de sus sentimientos. El poder que emplea cada vez que toma una decisión, denota la pasión y la entrega que tiene para crear las historias con esa fuerza que acapara la atención de quien la sostiene entre las manos por primera vez.

La persona que conozca la extensa biografía de la escritora sabrá leer entre líneas el mensaje que quiere transmitir con cada suceso, y es que, en sus relatos, no pasa por alto los traumas de una infancia desvinculada de todo sentimiento paternal, la adolescencia donde los primeros placeres se convierten en amargos sucesos y la entrada a la madurez rodeada de problemas económicos y afectivos.

Para quien no conozca a la escritora y se estrene en su lectura con este libro, no hay motivo alguno de preocupación: en el prólogo y epílogo podrá conocerla a la perfección gracias a los datos que aportan sus seres queridos, amigos, familiares y editores, sobre ella.

Nadar a contracorriente

La opinión que me crea recibir con los brazos abiertos un libro de relatos es diversa dependiendo de quién sea el mensajero que la entregue. Las personas que conocen mis gustos literarios están cansados de oírme decir, por activa y por pasiva, que es mucho más difícil contar una historia en pocas palabras que en muchas. Por lo tanto, y siguiendo esta línea argumental, es mucho más meritorio escribir un relato que capte la atención del lector en tan solo 20 páginas, que en 500.

La aportación de detalles, que en apariencia parecen mínimos e insignificantes, es necesaria para comprender las alegrías y las frustraciones que padecen los personajes durante el desarrollo del relato. Estos placeres nimios, sazonados con la constante aparición de nuevas situaciones que acompañan a la escritora, hacen que el contraste entre el núcleo de las historias y el desarrollo de las mismas pase desapercibido, creando un amalgama de sensaciones que elevará al lector hasta el mismísimo cielo.

Para alcanzar la perfección solo sería necesario que, el bote salvavidas en el que nos subimos cuando nos disponemos a leer a Lucia Berlin, dispusiera de chaleco, pues estar nadando a contracorriente puede desgastar nuestra energía.

Como el primer trago de una cerveza bien fría, como estacionar el coche a la primera maniobra, como percibir el color de los árboles cuando cae el sol, como llegar a la consulta médica justo cuando pronuncian  tu nombre, como recoger el equipaje cuando lo facturas para un viaje largo…

Leer a Lucia Berlin es como pasar una interminable noche en el paraíso.

 

Lara Adell

 

Título original: Evening in Paradise. More Stories
Titulo: Una noche en el paraíso
Autora: Lucia Berlin
Traducción: Eugenia Vázquez Nacarino
Editorial: Alfaguara
Páginas: 282
Fecha de publicación: noviembre 2018

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