Un lugar incierto (Adamsberg 7) – Fred Vargas

Un lugar incierto

Como amante insaciable de la novela negra, ha sido un placer conocer al comisario J. B. Adamsberg, creado por la pluma de Fred Vargas (París, 1957). Un madero al que intuyo cincuentón por algunos detalles que asoman entre las páginas de Un lugar incierto. Separado de su pareja en algún momento de su carrera (gajes del oficio, claro), tremendamente despistado aunque inteligente —contradictoria virtud o defecto que corrige su eficiente equipo de trabajo—, sumamente incisivo y buen profesional nadando a la contra por el corrupto río que desciende, ya viciado, desde las altas esferas del Sistema. En definitiva, un tipo duro que sabe disfrazar sus propios sentimientos, que vaya si los tiene, con harapos de rareza.

Cementerio de Highgate, Londres

Un inicio trepidante: el hallazgo de una serie de zapatos, tantos como 17, femeninos y masculinos de diversas tallas y épocas, aparecen súbitamente a las puertas de Highgate (tenebroso cementerio a las afueras de Londres, donde yacen ilustres personajes de la talla de Charles Dickens o Karl Marx, entre otros), perfectamente alineados en fila india. Hasta aquí nada extraño, a no ser porque los pares de zapatos no están vacíos, sino que los calzan sus correspondientes pies en el interior. Calcetines sudados para los hombres y medias de rogar para las mujeres, todos cercenados a la altura del tobillo. Huesitos y tendones en perfecto estado de conservación asomando entre las costuras y tiñendo de rojo los bordillos de la acera de entrada al camposanto. Echen cuentas y verán que les salen 8 personas que «caminan» descalzas por el sendero del otro barrio.

¡Eh! Que son nueve los muertos, ¿o es que no saben contar? 17 zapatos en stock…

Próxima parada: Kisilova, Serbia

Un nudo central trepidante, con Adamsberg y su troupe de polizontes franceses (mención especial para su ayudante Danglard, tremendo el personaje) recorriendo media Europa para completar la investigación del caso, con parada final en Kisilova (Serbia). Es aquí donde acontece la que, para un servidor, es la parte más interesante de la novela hasta llegar a un incierto final, nunca mejor dicho. Golpes de efecto y un caleidoscopio de coincidencias consiguen realzar el peso y la intriga de la historia que, sin duda, marcará futuras entregas de la saga Adamsberg, imagino, con una resolución tan impactante como esta.

Fred Vargas, pseudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau 

Fred Vargas está considerada la reina del noir francés. Sí, la autora es una mujer, a pesar de que su asexuado nombre de pila pueda inducir a engaño. Esta es su décima incursión en la novela negra, con lo cual presenta en sus credenciales el suficiente rodaje como para que su personaje principal, Adamsberg, no pase desapercibido entre el extenso elenco de policías literarios existente. Cada país tiene o tuvo en el pasado el suyo, como bien sabemos. La suerte está echada, el Comisario Adamsberg está en buenas manos.

¿El misterio de los pies cortados? Ah, me temo que el lector tendrá que recorrer océanos de páginas (352 del ala) para encontrarlo.

 

José L. Solé

Titulo original: Un lieu incertain
Título: Un lugar incierto
Serie: Comisario Adamsberg 7
Autora: Fred Vargas
Traducción: Anne-Hélène Suárez Girard
Editorial: Ediciones Siruela
Páginas: 352
Fecha de publicación: enero 2010

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