Trufas para el comisario – Pierre Magnan

Trufas para el comisario – Pierre Magnan

trufas para el comisario

El rural noir irrumpe con fuerza en el otoño literario con la publicación –por parte de la editorial Siruela– de uno de los grandes escritores europeos del género: el autor francés Pierre Magnan (Manosque 1922 – Boiron 2012) publicó en 1979 ‘Trufas para el comisario’, una novela, la primera del comisario Modeste Laviolette, que hará las delicias de los lectores más románticos de los clásicos del noir.

¿CUÁNDO UNA OBRA DE CONVIERTE EN UN CLÁSICO?

El debate interminable se abre cuando los más puristas lectores plantean cuándo una novela se puede considerar un gran clásico del género negro, por hablar de este en concreto. Opiniones las hay cuantiosas: llegar a vender cierto número de ejemplares; número de reediciones; ser el espejo de obras nuevas con el paso del tiempo; convertirse en una obra sin caducidad… Realmente el tiempo pone a cada cosa en su lugar, y a cada escritor en el pedestal que le corresponde.

Conocemos cuáles o quiénes son los pilares fundamentales de la literatura negra, los padres de todo esto. Esos que son obligatorios, según los sabios, tenerlos en nuestra estantería. Y haberlos leído. Aun así, grandes historias nos están esperando para ser descubiertas, grandes historias y grandes autores. Sufrimos un importante estrés si queremos estar al día en cuanto a todo lo que se publica actualmente y es reconfortante ver que hay editoriales que rescatan –y traducen por primera vez– obras como ‘Trufas para el comisario’.

EL RURAL NOIR YA ESTABA INVENTADO

En los tiempos que corren es indispensable categorizar y etiquetar todo, hasta los diferentes tipos de narrativas literarias. Ya no nos conformamos en discutir qué es y qué no es una novela negra, creamos subgéneros a cascoporro. En este hilo hablo del rural noir como subgénero negro donde la novela transcurre en ambientes rurales, en poblaciones pequeñas del interior. Esos asesinatos en zonas campestres donde todo vecino se conoce. Hoy en día podríamos sacar a colación la recién novela ganadora del Hammett de la Semana Negra de Gijón: El porqué del color rojo de Paco Bescós. Un rural noir en toda regla.

Resulta que aparece el comisario Laviolette –junto a un elenco de grandes personajes secundarios– en nuestras librerías y nos hace mirar hacia atrás en el tiempo.

UNA OBRA COMPLETA

En la pequeña localidad francesa de Banon, en la Alta Provenza, han desaparecido varias personas, un suceso que hace necesaria la llegada del comisario Modeste Laviolette al lugar. La incursión del protagonista alterará, en gran manera, la actividad del pueblo y sus opacos vecinos. Una trama ingeniosa y hasta con su lado cómico francés. El papel de la cerda Roseline no pasará en balde en un ambiente cargado a la vez que tenebroso.

Magnan nos rodea de un entorno vintage. Nos costará poco retroceder cuatro décadas en el tiempo y hacernos partícipes de una trama cerrada. Empatizaremos desde el primer momento con un comisario tranquilo y metódico. Un personaje sin grandes expectativas que disfruta más de los detalles y sabores minimalistas que de grandes excesos.

‘Trufas para el comisario’ está narrada en tercera persona y traducida con gran acierto. A lo largo de sus páginas degustaremos un amplio abanico de propuestas por parte del escritor: los tejemanejes de un pueblo algo rancio; la situación social de la época; una investigación a fuego lento… Interesantes ingredientes que contiene esta primera entrega de la serie publicada originalmente en 1978.

Sin ningún lugar a dudas estamos ante una apetitosa obra, un clásico a los que siempre hemos de prestar atención.

 

Paco Atero

Título original: Le comissaire dans la truffiere
Título: Trufas para el comisario
Serie: Modeste Laviolette 1
Autor: Pierre Magnan
Traducción: Susana Prieto Mori
Editorial: Ediciones Siruela
Páginas: 224
Fecha de publicación: septiembre 2019

2 Comentarios
  • Interrobang
    Publicado a las 16:53h, 15 noviembre Responder

    Me apetece muchísimo leer esta novela y con tu reseña aún más (y si hay trufas aún más 😉
    En otro orden de cosas y para noir rural autóctono (noir mesetario por transcurrir donde transcurre) no deberías dejar de leer ‘Un dedo con un anillo de cuero’ de José Ramón Fernández. Espléndida.
    Te dejo el link de mi reseña por si apetece darle una ojeada (sin intención spam) con tranquilidad ya que nunca contienen spoilers https://bit.ly/2NPsrRg

    • Paco Atero
      Publicado a las 10:48h, 16 noviembre Responder

      Gracias por tu recomendación y por tu comentario Jordi. Esta es una novela muy apetecible y además está muy bien escrita. Me paso por tu reseña y le echo un ojo a tu recomendación.

      Saludos

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