Siempre es cuestión de amor – Susanna Casciani

Siempre es cuestión de amor

Susanna Casciani (Florencia, 1985) es profesora de educación primaria. El título de su segunda novela, ‘Siempre es cuestión de amor’, podría colarse en nuestro imaginario en forma de obra romántica, pero en realidad es una historia que aborda un sentimiento más profundo. Es un relato sobre uniones e hilos intangibles.

PUNTOS DE VISTA

Narrada siempre en primera persona, la novela nos muestra los puntos de vista de varios personajes. Todos ellos tienen un nexo, ya sea por razones familiares o sociales. La premisa determina el protagonismo de Livia, quien tiene que sufrir la presencia de una enemiga que se apodera de su madre. Esta enemiga es invisible, pero oscurece todo cuanto hay alrededor. Al respecto, si tuviera que escoger un fragmento del libro, no tendría que ver con Livia, sino con Caterina, su madre:

“Me olvidé de todo, por eso cuando me preguntan qué me pasa, respondo que algo parecido a la amnesia.
En algún momento te quedas sin nada a que aferrarte, ni siquiera a un recuerdo entrañable”.

El tema principal que aborda la obra es, en mi opinión, lo mejor de la misma. Las enfermedades psíquicas siguen siendo un tema tabú en nuestra sociedad. De acuerdo con los expertos, no suele haber empatía ni capacidad de entendimiento. Si consultamos los datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), podemos saber que solo en España, más de dos millones de personas sufren depresión. Por tanto, el problema afecta a más del 5% de la población.

La maestra, la mejor amiga, la abuela, el compañero de clase, el librero, el padre, la enfermera, el amante, etc.; todos ellos tienen su visión particular sobre la situación. En cuanto al despliegue de personajes y las múltiples perspectivas, creo que no es un acierto. Y aquí hago un inciso. Antes de proseguir con la reseña, quiero dejar constancia de que no me gusta tener que hacer una crítica negativa, pero en esta ocasión me veo obligada a ello. En este sentido, me debo única y exclusivamente a los lectores y, en ningún caso, voy a recomendar algo que no me ha gustado. Tampoco puedo limitarme a exponer mi postura de forma superficial, por lo que a continuación indico los porqués. 

NO HAY VOZ

Se trata de una cuestión básica en relación con la narrativa. Todos los personajes deben tener una voz única que los defina, que los diferencie. Pondré un ejemplo universal para que se entienda. Holden Caulfield, el protagonista de ‘El guardián entre el centeno’, habla y piensa de una determinada manera. Los lectores saben que se trata de Holden y no de alguien a quien ha conocido. En definitiva, no reflexiona igual una persona de cuarenta años que una que tiene dieciséis.

En ‘Siempre es cuestión de amor’ me da la sensación de que hay una sola voz para todos los personajes, de que todos piensan y hablan igual, ya tengan quince o sesenta años. Quizá, si se hubiera narrado en tercera persona, el resultado no sería tan extraño. 

NO HAY ESTRUCTURA

En esta novela todo surge como avanza la vida, es decir, existe un sentido y un hilo orgánico que tiene relación con Livia y la depresión de su madre, pero la mayoría del contenido es superficial y creo que es debido a un error de base. Obviando la complejidad de una pieza coral, cabe decir que el esqueleto clásico que la construye se diseña teniendo en cuenta, entre otros elementos, al personaje principal. Este debe tener en primer lugar un objetivo externo, que tiene que ver con aquello que aparentemente quiere; y, en segundo lugar, un objetivo interno, esto es, lo que realmente anhela.

A mi entender, los objetivos no están claros en esta obra. Y las normas de la narrativa aristotélica pueden romperse, pero para ello hay que tener mucha experiencia o talento. Todo lo relativo a la estructura es mucho más complejo, pero no pretendo ni quiero dar lecciones. Me llamó la atención este libro por el tema que abordaba: esa vida marcada por la enfermedad psíquica de un ser querido. Sinceramente, creo que existe un fondo social relevante, pero no está bien definido y no me ha convencido.

PUEDE QUE A TI TE GUSTE

Lo indicado anteriormente no tiene por qué implicar que a nadie le pueda gustar la novela. No obstante, creo que el motivo por el cual se publica el libro tiene que ver con una tendencia actual que no comparto. Al respecto, la autora, si no me equivoco, es influencer. Creó una página en Facebook en 2010 y tiene más de 200.000 seguidores. Las editoriales parecen dar como respuesta un sí inmediato porque saben que las ventas están aseguradas.


Roser Ribas

Título original: Sempre d’amore si tratta
Título: Siempre es cuestión de amor
Autora: Susanna Casciani
Traducción: Ana Ciurans
Editorial: Grijalbo
Páginas: 224
Fecha de publicación: marzo 2020

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