Sesión nocturna – Michael Connelly

Sesión nocturna – Michael Connelly

sesión nocturna

En ‘Sesión nocturna’, Michael Connelly presenta a Renée Ballard, un nuevo personaje con el que pretende, según ya ha avisado, comenzar una nueva saga de novelas al estilo de la que ya tiene con Harry Bosch. Y no defrauda.

Ballard, relegada al turno de noche (la sesión nocturna) dentro de la brigada de Robos y Homicidios de la Policía de Los Angeles al no prosperar una denuncia de acoso contra su superior, se enfrenta a dos casos muy diferentes en los que saca a relucir su perspicacia y valor al margen de las normas establecidas por la institución policial. La principal consecuencia de este “castigo” es que rara vez puede terminar los casos que empieza, ya que las diligencias principales las llevarán los agentes del turno de día, algo que no le sienta nada bien.

En el primero de ellos, Renée tendrá que esclarecer la brutal agresión a una prostituta transexual. En este suceso, Connelly deja a las claras que la máxima que impuso a Bosch de “todo el mundo cuenta o nadie cuenta” también va a ser una las premisas en la carrera de Ballard. Una víctima de la que nadie se ocupa y parte de un colectivo marginal centra toda la atención de la detective que tendrá que tirar de todo su arsenal de recursos para que se haga justicia.

A la vez, Ballard se ve envuelta casi sin querer en la investigación de un tiroteo donde han fallecido tres hombres con perfiles criminales diferentes: un corredor de apuestas, un matón y un camello. En esta ocasión, Renée tendrá que vérselas con la jerarquía y la burocracia policial que no le pondrá nada fácil indagar en la verdad de un caso en el que, de inicio, no pinta nada, pero pronto descubrirá que tiene mucho que ver con un pasado reciente con el que tendrá oportunidad de ajustar cuentas.

Connelly vuelve a situar su novela en su hábitat natural: Los Ángeles. Los lectores asiduos del escritor norteamericano ya casi podemos ponernos en situación en cada una de las esquinas de la metrópoli californiana al no escatimar en recursos y descripciones en ninguna de sus novelas con lugares ya icónicos de su universo particular.

Ballard viene a ser el álter ego femenino de Bosch. El concepto de “impulso” del que tanto habla Harry en sus casos está siempre presente en la mente de la protagonista que, no obstante, carece de ese halo oscuro que desprende el veterano detective en cada una de sus historias. Renée trae frescura al repertorio de Connelly y no sólo por su condición femenina, sino por unas características personales que seguro que darán juego en el futuro: ascendencia hawaiana, una vida arraigada en la cultura del surf y un espíritu nómada e independiente que hace que no tenga ni casa propia y duerma en una tienda de campaña en la playa con su inseparable perra Lola.

Si has disfrutado con las investigaciones de Bosch, la llegada de Ballard al universo Connelly es para ti, sin duda, una gran noticia. ¿Más de lo mismo? Sí. Pero lo mismo es muy bueno.

 

Víctor M. Vargas

Título original: The Late Show
Título: Sesión nocturna
Serie: Renée Ballard 1
Autor: Michael Connelly
Traductor: Javier Guerrero Gimeno
Editorial: AdN – Alianza de  Novelas
Nº de páginas: 373
Fecha de publicación: noviembre 2018

No hay comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.