Secretos ocultos – Michael Robotham

Secretos ocultosAvalado por haber ganado numerosos premios como el Gold Dagger, entre otros, y contar con once novelas en su haber, Michael Robotham (Australia, 1960) nos presenta Secretos ocultos, su nuevo thriller psicológico. Una historia llena de mentiras, medias verdades y mucho que esconder.

El nacimiento de una amistad

Meghan está casada con Jack —periodista deportivo—, tiene dos maravillosos hijos, una preciosa casa y un popular blog que le empieza a proporcionar bastantes beneficios. Su tercer embarazo, a pesar de no ser buscado, les ha llenado de felicidad y todo hace pensar que nos encontramos ante una modélica familia.

Agatha, por su parte, está entrando en el noveno mes de gestación. Su trabajo en un supermercado como reponedora hace que llegue a casa cansada y desganada. El padre de su futuro hijo, Hayden, se encuentra en una misión de la Royal Navy y, antes de embarcarse, se pelearon y cortaron la relación, por lo que desconoce que en breve se convertirá en padre.

Todo esto ha hecho que Agatha se fije en la idílica vida de Meghan y la haya convertido en el foco de sus deseos. Así comienza una amistad entre ellas que una cree fruto de la casualidad, aunque de fortuita no tiene nada.

Dos polos opuestos

Michael Robotham nos va contando la historia de estas dos mujeres, dándoles protagonismo por igual. Narrada en primera persona por cada una de ellas, iremos alternando capítulos protagonizados por una y otra.

En los dedicados a Meghan, veremos que no es oro todo lo que reluce y lo poco que valoramos algunas cosas, cuando nunca hemos carecido de ellas.

Mientras que en los de Agatha, iremos conociendo no solo su presente sino también su pasado. Nos adentraremos en los hechos de su vida que le han ido marcando para convertirla en la mujer insatisfecha que es a día de hoy.

A veces es imposible huir de los tópicos

Es cierto que cuando se escriben reseñas sobre un thriller, siempre acabamos cayendo en las mismas manidas expresiones del tipo: «te atrapa hasta el final», «no puedes parar de leer» o «te deja sin respiración». Pero es que es muy complicado no caer en ellas cuando eso es exactamente lo que sientes al adentrarte en un libro como Secretos ocultos.

Si bien es cierto, en esta ocasión al principio no tuve esa sensación. Iba leyendo las dos líneas argumentales y no sabía hacia dónde me quería llevar el autor australiano. Acostumbrada a encontrar un cadáver a las primeras de cambio, no fui capaz de ver cuál iba a ser la trama principal hasta que no me topé de frente con ella. Un giro que, al menos una servidora no supo ni sospechar, hizo que la historia tomara una dirección totalmente diferente y muy, muy interesante. Esto ha sido posible gracias a que Robotham camufló este cambio con gran maestría. A partir de ese momento, Secretos ocultos se convirtió en un thriller de manual, de los que te hacen comerte las uñas y tienes que soltar a regañadientes cada vez que tienes que aparcarlo aunque sea por cinco minutos.

No solo de adrenalina vivimos los lectores

Pero para que un libro sea completo hace falta algo más. Y eso también lo encontramos en la propuesta de Robotham. Unos personajes completos y complejos, bien perfilados y que nos muestran dos caras de la misma moneda. Dos personas en la misma situación, que la viven de forma completamente distinta.

Esto le sirve al escritor para hablarnos de la presión que la maternidad sigue ejerciendo sobre las mujeres, haciendo que las que deciden libremente renunciar al derecho de ser madre aún sigan siendo juzgadas cruelmente por la sociedad y que, quienes físicamente tienen algún problema que les impida serlo, les haga sentirse incompletas, imperfectas.

Por ello, recomiendo la lectura de Secretos ocultos, una novela interesante desde el punto de vista de la temática y atrayente y apasionante por la forma en la que se nos expone su trama.

 

Marta Pérez

Título original: The Secrets She Keeps
Título: Secretos ocultos
Autor: Michael Robotham
Traducción: Efrén del Valle
Editorial: Roca Editorial
Páginas: 448
Fecha de publicación: julio 2020

No hay comentarios

Deja tu comentario