Sangre en la nieve – Jo Nesbø


sangre en la nieve

El famoso escritor nórdico Jo Nesbø (Oslo, 1960) sorprende a sus lectores con Sangre en la nieve, la primera obra de una trilogía llamada «Sicarios de Oslo», ambientada en la capital de Noruega de la década de los 70, donde nos presenta a Olav, un matón a sueldo que se pavonea de liquidar a aquellos hombres que se lo merecen. 

Un antihéroe que filosofa

Solo a Jo se le hubiera ocurrido abandonar a nuestro destrozado y ebrio, pero siempre perspicaz, detective Harry Hole, ese que nos ha llevado durante 12 entregas a perseguir delincuentes, asesinos y psicópatas por las calles de Oslo para sacar una nueva serie de novela negra nórdica.
Esta vez,
sin embargo, ha decidido cambiar de bando y pasarse al lado oscuro… aunque un lado lúgubre un tanto extraño. Y aquí es donde aparece Olav, un pobre diablo disléxico y aficionado a la lectura que no sirve para nada más que para ser el encargado de despachar a aquellos a los que su jefe, un capo de las drogas, le señala con el dedo. Mientras, el resto de su vida solitaria se la pasa filosofando sobre lo que está bien y lo que está mal.

«Soy blando como la mantequilla, soy demasiado enamoradizo, pierdo la cabeza cuando me cabreo y soy un desastre para las matemáticas. He leído alguna que otra cosa, pero sé muy poco y, en cualquier caso, nada que pueda serme útil”.

Harry Hole VS Sicarios de Oslo

He leído todas la obras de Jo Nesbø, a falta de la última de la saga Hole, Cuchillo, y de Headhunters, esta última independiente. El resto, algunas más de una y dos veces. Es por ello que debo decir que salgo descolocada tras leer Sangre en la Nieve, no tanto por lo que se narra en ella, sino porque se sale del encuadre de la imagen que tenía de Nesbø. 

Dicen los críticos (yo solo soy una mera aficionada a las lecturas nórdicas) que es la obra más madura del escritor. Otros, que es un homenaje al noir más clásico. Es cierto que, a diferencia de su mítica serie de Hole, que podríamos categorizar como thriller —en este mundo literario casi todo lleva etiqueta—, Sangre en la nieve es una novela corta, lenta, pausada; incluso me atrevería a decir mística. De esas en las que no importa la ambientación ni lo exterior, sino los pensamientos y divagaciones del personaje principal. Además, su narración en primera persona otorga al lector esa facilidad a la hora de meterse en la mente del asesino. Cómo se debate entre el bien y el mal, cómo llega a analizarse a sí mismo justificando, tal vez, su manera de actuar.

Una oda a la soledad del personaje, ese Robin Hood que da su vida por la protección de aquellos a los que considera más débiles.  

Heroína, el cáncer nórdico

Siempre se ha dicho, de cara al exterior, que la calidad de vida en los países nórdicos era digna de admirar. Si vives allí, quizás no todo sea tan deslumbrante como se cuenta.

Noruega es el país más rico de sus vecinos escandinavos debido al petróleo que posee bajo el subsuelo y uno de los más desarrollados a nivel mundial. También, el que tiene una de las más elevadas tasas de mortalidad por consumo de heroína… inyectada. El elevado precio de las bebidas alcohólicas —entre otras cuestiones meteorológicas y de aislamiento— tiene parte de culpa. Sale más barato ser heroinómano que borracho. 
En Sangre en la nieve, Nesbø vuelve a poner sobre la mesa el mayor problema de este país, nada baladí si se tienen en cuenta las cifras.

Siempre me pregunté por qué en los países nórdicos se generaba tal cantidad de sagas literarias negras sobre muertes, asesinatos, suicidios, depresiones y demás. Si hurgas un poco más allá de lo que los medios de comunicación y las oficinas de turismo venden, tal vez te des cuenta de ello. 

 

Alba R. Prieto

Título original: Blod på snø
Título: Sangre en la nieve
Serie: Sicarios de Oslo 1
Autor: Jo Nesbø
Traducción: Bente Teigen Gundersen y Mariano González Campo
Editorial: Reservoir Books
Páginas: 208
Fecha de publicación: mayo 2020

 

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