Resina – Ane Riel

Resina

Desde la primera página de Resina nos damos cuenta de que algo extraño ocurre en la familia Haarder. Un niño al que solo ve su hermana Liv, al mismo tiempo que esta nos hace saber que vio cómo su padre mataba a su abuela. Ane Riel (Aarhus – Dinamarca, 1971) es la autora de una interesante novela con aroma a bosque y a soledad. También a crimen.

El relato está expresado en primera persona desde el punto de vista de una niña, Liv Haarder. Estos pasajes se alternan con otros con la perspectiva de un narrador omnisciente. Además, Riel intercala, cada ciertos capítulos, unas breves cartas que su madre le ha escrito. Consigue, por tanto, que vivamos la narración desde tres perspectivas diferentes lo que, a mi juicio, enriquece la experiencia del lector y le hace estar más involucrado en la historia.

LOS HAARDER

La familia Haarder vive en una zona boscosa alejada de la localidad de Korsted, en una finca conocida como La Cabeza. Siempre han vivido allí, rodeados de naturaleza. Aman los árboles y sus productos: la madera y la resina.

La distancia física no es lo único que les separa de la civilización, también un aislamiento voluntario. No quieren relacionarse con sus vecinos más allá de lo imprescindible: comprar alimentos y vender sus productos.

El abuelo de Liv fue carpintero y enseñó a sus hijos todos los secretos del oficio. Jens, el menor de ambos, adora trabajar la madera, mientras Mogens deja a la familia para buscar otro futuro. Jens está bien considerado por sus vecinos por su destreza para fabricar muebles y utensilios. En una de sus visitas a la ciudad conoce a Maria, de la cual se enamora y forman una familia.

CON LOS OJOS DE UNA NIÑA

La inocencia de la niña permite que nos situemos en el mundo que ella percibe. Es un mundo sin maldad, aunque a su alrededor sucedan hechos macabros. Su vida se reduce a su relación con su familia y con el bosque, sin poder interactuar con otros niños. Se plantea, por tanto, una reflexión sobre la sobreprotección que pueden llevar a cabo los progenitores sobre sus hijos, bien por miedo, bien por convicción.

La relación de Liv con sus padres es completamente diferente. Mientras que con el padre es una relación más natural, con la madre no lo es tanto. No es que ella no la ame, quizá es que no se atreva a expresar su amor por la hija si no es a través de las cartas que le escribe. 

Otras sorpresas aguardan en Resina. Un country noir en el que Riel nos cuenta la historia de una familia atormentada por los desgraciados sucesos que le ocurren enmarcada en un ambiente rural.

 

 Julio Megía

Título original: Harpiks
Título: Resina
Autora: Ane Riel
Traducción: Blanca Ortiz Ostalé
Editorial: Ediciones Destino
Páginas: 335
Fecha de publicación: octubre 2020

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