Otoño lejos del nido – Ángel Gil Cheza

otoño lejos del nido

Es invierno, lo sabe, y aún así Ángel Gil Cheza (Vila-real, 1974) decide publicar ‘Otoño lejos del nido’, su cuarta obra, una novela negra que cuenta con una crítica social descarnada, de las de antes, en una Barcelona de las de ahora, cruda. Una historia donde el peso no lo adquiere la trama sino la vida, a veces miserable, de sus protagonistas.

La importancia de las subtramas

Collserola. En un punto concreto de ese pulmón barcelonés se halla una estructura de nido humano construido y trenzado con ramas muertas. Dentro, su joven creadora, también muerta. 
Hotel Fuster. Un alto cargo alemán aparece presuntamente asesinado en su habitación. Su último aliento lo dedicó a borrarse con la uña un pequeño tatuaje casero que tenía en la ingle: OTOÑO.

La sargento Ivet Portabella y el periodista —de cierto renombre pero del que ya casi nadie se acuerda— Edgar Brossa, confluyen en una trama policial que funciona como epicentro, y que tiene a su alrededor varias subtramas, algunas con un cariz mucho más profundo. 

El fotograma de la denuncia social

Gil plasma en palabras el recorrido de las vidas de miseria de nuestros protagonistas —algunas de las cuales no nos deberían ser indiferentes— y los problemas de la sociedad actual, como si quisiera capturar esa esencia en un fotograma.
Gente que un día lo tuvo todo y al siguiente lo perdió a causa de una crisis económica que les reventó en la cara y les llevó a pisar por primera vez un comedor que no era el suyo: un comedor social. Personas que cuentan con la soledad de verse únicamente en la compañía de un perro que tiene los días contados. O encontrarse que ese cuerpo no te pertenece, que naciste en uno equivocado y que aunque tus más allegados lo respeten, no acaban de entender que Eva ya no existe, y que en su lugar apareció Xavier, un hombre con los miedos de no saber si es capaz de estar a la altura para serlo.

Ángel transforma Barcelona en un zoo de personas con sus penurias y convierte esas vidas en una oda a la filosofía interior de los personajes.

Cuando las palabras se desbordan

“La vida no siempre es una suerte, ni un anhelo, la vida puede ser peor que la nada, peor que el silencio, que el cuerpo detenido sin aire, sin flujo sanguíneo”.

El autor nos habla de desidia, del dejarse morir. De días que pasan sin pena ni gloria, de las horas muertas mirando el techo de la habitación o trapicheando un vaso de leche del compañero de piso porque en tu estante de la nevera —al igual que en tu bolsillo— no hay más que la nada. La pobreza, la injusticia, el poder. Ver pasar esa vida sin ganas.

La narrativa de Ángel es capaz de transmitir todas esas sensaciones y emociones, todos esos latigazos del sistema yendo precisamente contra él desde dentro y, en medio de todo ello, pese a ser escritor o tal vez por esa razón, alecciona con un zasca al sistema editorial y su arte lucrativo. No deja títere con cabeza, solo que lo hace con tal sutileza que no denota rabia, sino más bien amargura.

Otoño, el nido y la vuelta a lo natural

Leer ‘Otoño lejos del nido’ ha supuesto un bofetón a mano abierta. Cerrar la última página del libro fue un tormento del que no sabía cómo salir. Y ahora, ¿qué mierdas leo después de esto? ¿Qué hago con mi vida? me dije. Conducir hasta ese punto concreto de la Floresta donde transcurre la historia hubiese sido la mejor opción. El desquite perfecto. Empaparme, aunque fuese invierno, de ese sentimiento de pertenencia que supura entre las páginas del libro mientras Barcelona se extiende bajo mis pies. 

‘Otoño lejos del nido’ es volver a la simpleza de la vida, a lo inmaterial. Es huir del mundo en un nido de ramas muertas y a la vez enfrentarte a él con toda la tecnología de la que dispones. Como una simbiosis perfecta. Ser ese minutaje en un universo demasiado veloz donde la vida, a veces, se escapa como ceniza entre los dedos de las manos.

 

Alba R. Prieto

Título: Otoño lejos del nido
Autor: Ángel Gil Cheza
Editorial: Suma de Letras
Páginas: 464
Fecha de publicación: febrero 2020

4 Comentarios
  • Tyjojjkkb
    Publicado a las 06:11h, 26 abril Responder

    Demasiado retorcido todo… la trama y, sobre todo, la redaccion.

  • Alba R. Prieto
    Publicado a las 16:39h, 26 abril Responder

    Bueno, a mi me gustó mucho, pero imagino que no a todo el mundo le gusta lo mismo.
    Un saludo.

  • Alex
    Publicado a las 10:15h, 02 mayo Responder

    Hola Alba, te agradezco tu amable respuesta, y debo rectificar el comentario que hice. Fue al principio del libro, cuando iban apareciendo un montón de personajes, cada uno con su historia, el autor se iba de una cosa a otra, y yo, que iba leyendo el libro cuando disponía de tiempo, me encontraba que cuando pasaban unos días y lo volvía a coger, había perdido el hilo, no recordaba quién era quién, tenía que volver continuamente atrás, y se me hacía muy pesada su lectura. Ahora que he tenido tranquilidad para leerlo más seguido, ya lo he terminado, y tengo que decir que también me ha gustado mucho. De todas formas, en este tipo de libros, y para quien no pueda leerlo ”de un tirón”, creo que no estaría de más incluir un índice de personajes, como he visto en alguno de S. King, cordial saludo.

  • Alba R. Prieto
    Publicado a las 12:28h, 03 mayo Responder

    Eso es cierto. Cuando hay varias subtramas, como en este caso, el libro es mejor leerlo en poco tiempo, pues así no se corre el riesgo de olvidarse de las intrahistorias.
    Me alegro que al final te haya gustado. Para mí es un gran libro.

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