Olvídame – J. S. Monroe

No creo que pueda olvidar Olvídame de J. S. Monroe, pseudónimo del periodista Jon Stock (Inglaterra, 1966). Acabo de descubrirle y ya sé que, de una manera u otra, formará parte de mis recuerdos. Leer cuatrocientas diez páginas en día y medio da pie a suponerlo.

En la tan molesta faja del libro, pone que «esta novela dice best seller por todos lados» y, la verdad, no sé si quiero que se haga realidad. Más que nada porque este tipo de lecturas superventas van seguidas de un montón de prejuicios elitistas que hacen que muchas obras no tengan el reconocimiento que tal vez se merezcan. Y es que la lectura es, entre otras cosas, entretenimiento. Y Olvídame entretiene, y mucho.

«NO RECUERDO MI NOMBRE»

Imagina que estás en casa; con tu pareja. Alguien llama a la puerta. Abres y ves que es una chica. Joven, de unos treinta años como mucho. No la has visto nunca. No la conoces. Le preguntas qué quiere y te dice que no está segura, que acaba de llegar de viaje y que en el aeropuerto le han robado todas sus pertenencias. No recuerda nada, ni su nombre. Solo sabe que vive allí. En tu casa…

¿La dejas entrar? 

Dividida en cuatro partes, un epílogo y ciento nueve capítulos, Olvídame es la historia de Tony, Laura y la chica sin nombre. Una «Jane Doe» que pronto bautizaran como Jemma (sí, con jota) y que bien puede ser una víctima o una psicópata.

DOS NARRADORES, MÚLTIPLES INTERROGANTES

Hay momentos en los que piensas que el uso de dos voces narrativas es para meternos bien metidos en la trama: primera persona cuando el narrador es Jemma y tercera cuando se describen las escenas de los otros personajes. Pero poco a poco, si prestas atención, te das cuenta de que es un recurso del autor para ir introduciendo las pistas que nos conducirán al desenlace final. Y no me refiero solo a la respuesta de quién es Jemma… Porque a lo largo de la obra van apareciendo otras incógnitas igual o más oscuras que la de descubrir la identidad de la chica misteriosa.

Noventa y seis horas; cuatro días; cuatro episodios en los que J. S. Monroe dosifica la información magistralmente para crear una atmósfera enigmática que va in crescendo a medida que pasas páginas.

Por cierto, ¿sabíais que el caballito de mar (hippocampus) es lo que da nombre a la región cerebral encargada de la memoria?

LA ETERNA POLÉMICA

Últimamente leo bastantes comentarios, mayormente despectivos, acerca del género policíaco/thriller (o fantástico o romántico, también). Parece ser que si una novela entretiene, pasa directamente a ser de «segunda categoría». Pero luego, por otra parte, estos que critican qué se lee, se quejan de que se lea poco. Conque, ¿en qué quedamos? ¿El problema es que no se lee o que no se lee lo que uno cree que se debe leer?

Por tanto, y siguiendo esta línea, ¿pasará este libro a formar parte de la historia de la literatura? Probablemente no. ¿El autor mantiene el clímax a largo de toda la novela? Sí. ¿Entretiene? Mucho. ¿Es esto algo difícil de conseguir? Por supuesto. ¿Le saldrán detractores o haters? Es posible; sobre todo si vende muchos ejemplares. ¿Y qué le diré yo a la persona que, por haber disfrutado de esta lectura, me relegue a una categoría lectora inferior? Exacto: olvídame…

Marta Cañigueral Ayllón

Título original: Forget my name
Título: Olvídame
Autor: J. S. Monroe
Traductora: Victoria Horrillo Ledesma
Editorial: HarperCollins Ibérica
Páginas: 410
Fecha de publicación: junio 2020

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