Niebla y acero – José Zoilo Hernández

niebla y acero

‘Niebla y acero’ es la segunda parte de la trilogía de “Las cenizas de Hispania”, de José Zoilo Hernández (Tenerife, 1977). En esta ocasión, nuestro gran guerrero Attax continuará su cruzada contra los suevos para expulsarlos de Hispania, esta vez enrolado en las filas del ejército godo, enviado por Roma. Un Imperio romano que ha abandonado a su suerte a sus descendientes en Hispania, pero que no quiere perder sus territorios conquistados en la península ibérica.

La promesa del Alano

Attax “el Alano” le prometió en su día al que fue su dominus, Quinto, que cuidaría de Marco y lo seguiría y protegería allá donde fuera. Tras la decisión del vástago de Quinto de defender Hispania de la invasión de los suevos tras la muerte de su padre por parte de estos, Attax se ve obligado a mantener su juramento y une su destino al de Marco y al de su cuadrilla para combatir al lado de los godos, un ejército de bárbaros comandados por el rey Teodorico, aliado de Roma.

En su lucha junto al ejército godo, Attax entablará fuertes lazos de amistad con ciertos miembros de este, cosa que le permitirá llevar a cabo su venganza personal contra varios suevos a los que no les ha perdonado lo que le hicieron a él, a sus allegados y a su pueblo en el pasado.

“Ahogué los recuerdos sobre el exterminio de mi pueblo que pugnaban por aflorar en mi mente; más me valía evitar detenerme en ellos si quería seguir adelante con aquello”.

Pero a medida que se van sucediendo las batallas y los godos van ganando terreno a sus enemigos, haciéndolos recular desde el sur hacia el norte, Attax, curtido en mil batallas y con dilatada experiencia –ambas cualidades propias de un guerrero bien entrado en la cuarentena de edad–, se va dando cuenta de que el ejército de Teodorico lucha por algo más que para expulsar y aniquilar a los suevos que amenazan con conquistar Hispania y así contentar a su gran aliada y conquistadora Roma.

Un nuevo talento en la novela histórica

Si en ‘El Alano’ ya dejamos por escrito el grato descubrimiento que nos había supuesto José Zoilo Hernández , en ‘Niebla y acero’ podemos afirmar, sin ninguna duda, que es un nuevo talento que dará mucho que hablar y escribir en el género histórico nacional. En esta obra, el autor hace posible que conozcamos a Attax en su vertiente más humana y menos bárbara. Lo dota de una madurez propia de su edad, con sentimientos y remordimientos aflorando en cada batalla, saqueo y muerte realizada por parte del ejército godo. Un héroe de carne y hueso que empezará a sufrir sus primeros achaques físicos, propios de un guerrero que lleva toda una vida de huidas, esclavitud y combates hombre a hombre a sus espaldas, acompañados de una fuerte carga sentimental por las deudas y promesas realizadas en su momento, incluso a santos católicos de una religión en la que no cree.

“Ya no era el feroz y salvaje bárbaro que había ayudado a pasar a cuchillo poblaciones enteras, eso lo había asumido tras muchos años después de mi llegada a la finca de Quinto. Atrás quedaban los grandes saqueos y las despiadadas matanzas que había perpetrado con las hordas vándalas en mi juventud. La edad me había ablandado, ya era consciente de ello y lo asumía, pero con el paso de los años se notaba más, y más preocupante se volvía. ¿No tenía suficientes problemas ya como para además echarme sobre mi espalda la responsabilidad de ese muchacho? ¿Qué sería lo siguiente? ¿Montaría un orfanato en mi propio hogar, si es que al llegar a Lucus aún lo tenía? Al final, como siguiera en esta actitud, no me quedaría más remedio que convertirme en un servil cristiano…”.

En ‘Niebla y acero’, José Zoilo Hernández continúa con la magistral, amena y sencilla prosa que tanto nos encandiló en su primera novela. En esta ocasión, y a diferencia de la anterior, el período de tiempo en el que está recreado la obra es inferior a un año, desde octubre del año 456 hasta mayo del 457, con una gran ambientación y especial recreación de batallas y asaltos a ciudades o regiones de nuestra península como Emerita Augusta, Bracara Augusta, Baetica, Asturica Augusta o Coviacum. 

Seguiremos las aventuras de Attax en el desenlace la de la trilogía ‘El dux del fin del mundo’. Hasta entonces, les recomiendo encarecidamente que lo conozcan y lo acompañen, no se arrepentirán.

 

Ricard Pascual

Título: Niebla y acero
Trilogía: Las cenizas de Hispania II
Autor: José Zoilo Hernández
Editorial: Ediciones B
Páginas: 638
Fecha de publicación: mayo 2019

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