Michelle Roche Rodríguez: “Uno de los problemas más graves de Venezuela es su atávica relación parasitaria con el petróleo”

Michelle Roche Rodríguez
Michelle Roche Rodríguez / Fotografía: © Emilio Kabchi


Michelle Roche Rodríguez
(Caracas, 1979) es narradora, periodista y crítica literaria. Su última obra, ‘Malasangre’, es una novela ambientada en la Venezuela de los años 20 del siglo XX, publicada por la editorial Anagrama. Queremos saber más sobre la autora, su ‘Malasangre’ y Venezuela.

Negra y Mortal. Escribe. Todo el tiempo. Con tantos proyectos que tiene entre manos, ¿todavía le queda tiempo para leer?

Michelle Roche Rodríguez. La lectura vertebra mi vida. Leo por placer, por el deber de reseñar libros para Colofón Revista Literaria, leo como parte de la investigación para mis libros y leo también como académica, porque estoy terminando mi tesis doctoral para el programa Interdisciplinario en Estudios de Género de la Universidad Autónoma de Madrid.

NyM. En su página web indica que tiene pasión omnívora por la lectura, pero intuimos que debe ser también muy selectiva.

M.R.R. Sí, lo soy. Nunca hablo ni bien ni mal de un libro si no me lo he leído.

NyM. Hablemos de su última obra. En ‘Malasangre’ retrata la Venezuela de los años 20. La asociación es directa: petróleo y dictadura. ¿El país ha cambiado mucho desde entonces?

M.R.R. Parte de mi argumento en ‘Malasangre’ es que uno de los problemas más graves de Venezuela es su atávica relación parasitaria con el petróleo. La economía petrolera ha sido la gran revolución del país, causó un cambio mucho más profundo en la psique de los venezolanos que la Revolución bolivariana que todavía padecemos. El rentismo petrolero ha creado allí a lo largo de un siglo la apariencia de modernidad, pero se trata solo de una apariencia, debajo de la fachada existe una sociedad enamorada de las soluciones rápidas y los mandatarios de mano dura.

NyM. Los temas relativos al papel social de la mujer, la homosexualidad o el clasismo que usted trata en la obra siguen estando presentes en nuestra sociedad. ¿Hay un paralelismo en relación con la Venezuela actual?

M.R.R. Claro que lo hay. Y es construido a propósito. En sociedades con crisis tan profundas como la venezolana, las mujeres y los colectivos sexodiversos son las poblaciones más vulnerables. Una de mis metas en ‘Malasangre’ era mostrar que la forma más radical de patriarcado es una dictadura militar. Desde hace 20 años la hegemonía de las Fuerzas Armadas en Venezuela ha empeorado exponencialmente la situación de las mujeres y es mínimo el respeto por la otredad. Yo no tenía ganas de hablar del presente, así que lo localicé en otra época histórica en la cual, por desgracia, la metáfora cuadraba a la perfección.

NyM. Reside en Madrid desde hace años. En España se suele hacer referencia a su país natal, sobre todo en el ámbito político. ¿Cree que los medios de comunicación de masas en España informan o desinforman sobre la situación actual de Venezuela?

M.R.R. ¿Por qué tendría a prensa española que desinformar sobre Venezuela?, ¿no son esos mismos medios los que nos ofrecen datos sobre el brexit, la epidemia del coronavirus y la política estadounidense?, ¿por qué tendríamos que creer unas cosas y otras no? Dejemos de lado la inocencia: los medios de comunicación son un negocio y van a mostrar siempre el lado más alarmista para llamar la atención de la gente, pero esto no quiere decir que en Venezuela la gente no se esté muriendo de hambre. Asistimos al fracaso estrepitoso y grotesco de la revolución, al desenmascaramiento de su cleptocracia. La desinformación que hay en España sobre la situación venezolana es debido al mínimo interés que tienen los españoles en lo que pasa fuera de sus fronteras. Si quieren estar informados lean, escuchen o miren más de un periódico, revista, programa de radio o de televisión.

Conozco a periodistas españoles que llegaban hace 10 años a mi país obnubilados por la fantasía que se habían hecho del chavismo y luego caían en cuenta de que el problema era de ellos, por soñadores. El que quiera conocer la situación de mi país puede acceder en directo y gratis a los múltiples medios de comunicación allá que están trabajando con las uñas, con todo en contra, para que la gente sepa lo que está pasando. Vamos, que todos hablamos castellano y que no es difícil formarse una opinión independiente y, sobre todo, crítica.

NyM. En cuanto a Diana, la protagonista de ‘Malasangre’, es hematófaga. ¿Por qué escogió esta condición para ella?

M.R.R. Diana comienza como hematófaga y evoluciona hacia una vampira: una es una condición del cuerpo y la otra, del alma. Me interesaba la dicotomía entre lo material y lo espiritual y profundizar en la noción de que no existe la maldad pura. La maldad siempre tiene una explicación, lo que pasa es que a veces es demasiado básica. Como eso nos irrita, buscamos formas de sublimarla.

NyM. Está enclaustrada y reprimida. Su madre es quizá su principal antagonista. ¿Cuánto tiene Diana de usted en relación con su infancia y adolescencia?

M.R.R. Esta misma pregunta me la hizo mi madre, muy mortificada. Pero no hay nada biográfico. Quizá solo esto: yo estudié en un colegio religioso, en donde me llenaron la cabeza de tonterías sobre el papel de las mujeres en la sociedad, pero en mi familia se precian de ser, más bien liberales.

NyM. Hay un pasaje de la Biblia al principio de su obra. ¿Qué piensa sobre el papel de la religión en la estructura social?

M.R.R. Soy atea porque creo que las religiones son enormes estructuras de poder hechas para beneficiar siempre al mismo grupito.

NyM. En su novela hay muchos datos históricos. ¿Cuánto tiempo ha invertido en ‘Malasangre’ desde que le surgió la idea hasta su publicación?

M.R.R. La primera imagen de lo que hoy es ‘Malasangre’ se me ocurrió hace 15 años, pero no fueron todos esos años de investigación en la historia. Fue un año entre la redacción del primer borrador y el último, en el que incluyo la investigación sobre la época histórica.

NyM. La dedica a las personas que estudian la historia, y relaciona su labor con la de Sísifo. Su cita puede ser un tanto desesperanzadora.

M.R.R. En efecto.

NyM. Dirige la revista literaria ‘Colofón’. ¿Cuál es su principal objetivo?

M.R.R. Entrevistar a escritores y escritoras y reseñar libros, en especial aquellos que producen las editoriales independientes que necesitan visibilidad.

NyM. ¿Qué piensa sobre la inversión y promoción cultural en España y Latinoamérica?

M.R.R. El grave problema en España tanto como en América Latina es que no existen políticas públicas de los gobiernos que se tomen en serio a la cultura y que la vean como algo distinto a un adorno. Esto impide que se tome en cuenta la enorme capacidad de la cultura de fomentar el desarrollo individual y comunitario. Específicamente en el sector del libro, nos hacen mucha falta buenos planes de lectura que trasciendan una lista de publicaciones básicas, para enseñar de verdad la utilidad del pensamiento crítico.

NyM. ¿Está trabajando en otra novela histórica?

M.R.R. Ahora estoy dándole los últimos toques a una colección de cuentos y sí, la idea que tengo para mi próxima novela está ambientada en el pasado, específicamente los años cincuenta.

NyM. Por último, Michelle, como lectora y crítica literaria, recomiéndenos tres obras que se hayan publicado durante los últimos diez años.

M.R.R. Te voy a recomendar un libro por cada género, pero no quiero decir que sean los mejores, sino que son muy buenos y que además ahora los tengo muy presentes: ‘Lo que hace el tiempo’ (poesía) de Yolanda Pantin, ‘Lo estás deseando’ (cuentos) de Kristen Roupenian y ‘Desierto sonoro’ (novela) de Valeria Luiselli.


Roser Ribas

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