Matar y guardar la ropa – Carlos Salem

matar y guardar la ropa

Novela policíaca en un entorno nudista. ¿Qué puede salir mal? Carlos Salem (Buenos Aires, 1959) aúna en una misma historia una trama muy negra con una vertiente humorística en el que fue su segundo libro publicado, ‘Matar y guardar la ropa’.

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‘Matar y guardar la ropa’ realmente me ha cautivado. Apenas sabía lo que me iba a encontrar, ya que llegó a mis manos por recomendación de un amigo y leí la sinopsis por encima, fiándome de su criterio. Me ha seducido la cantidad de misterios y casi la imposibilidad de crear en mi mente una teoría donde encajasen todas las piezas. Algo acerté, sí, pero me cogieron desprevenida muchas otras cosas.

Juanito Pérez Pérez es un hombre corriente, sin nada a destacar en su mediocre vida. Su mujer le ha dejado, la relación con sus hijos podría ser mejor y nadie le mira dos veces al pasar. En definitiva, la fachada perfecta para un asesino a sueldo. ¿Quién sospecharía del pobre Juanito?

La Empresa le ha asignado un sencillo caso de vigilancia en un camping de Murcia, situación que aprovecha para irse de vacaciones con su hijo de 10 años y su hija de 15 e intentar limar asperezas con ellos. Llegados al lugar, cuál será su asombro al ver que es un sitio de acampada nudista. Y no queda ahí el asunto, ya que se topará por accidente con su exmujer, un juez en auge, su íntimo amigo de la infancia, otro asesino a sueldo al que no le tiembla el pulso y un inspector que desconfía de Juanito. Dicen que de casualidades se compone la vida, ¿verdad?

“El verdadero peligro no es la muerte, chaval: es la gilipollez”.

DIRECTO Y MORDAZ

Como punto a su favor, sobresale el tono gamberrete con el que está escrita esta obra. Gracias a un lenguaje irónico y un humor ácido, las carcajadas están aseguradas. La localización de la novela da pie a numerosos momentos disparatados e hilarantes, y el autor sabe aprovecharlos muy bien.

Otro de los atractivos que tiene ‘Matar y guardar la ropa’ es la habilidad de la pluma de Salem de sorprender al lector a cada momento, tanto en la parte cómica como en la relacionada con el misterio. Poco a poco te va atrapando en sus redes, cual telaraña tejida, desembocando en un final cuanto menos frenético. Por el camino, incluso se permite el lujo de aconsejarnos en temas trascendentales.

“Cuando uno se ha pasado la vida leyendo, llega a creer que la vida es como un libro, en el que puedes volver atrás si pierdes el hilo de la historia. No es así. La vida, tu propia vida, solo la puedes leer una vez, y mientras avanzas por ella. ¿Y  sabe de algo más difícil que leer andando?”.

Es de señalar el tributo literario a “Andrés” Camilleri en forma de cameo, profesor jubilado y de vacaciones en el camping buscando inspiración para su próximo libro. Un pequeño detalle que le dedicó en vida al escritor italiano y tras su muerte nos hace recordar que es imposible olvidarle.

ESCRITOR CONSAGRADO

La metaliteratura es ingeniosa y el autor juega con ella. No solo Juan compra la primera novela de Carlos Salem, “un autor desconocido y dado a las extravagancias, a juzgar por la sinopsis de la contraportada”, curiosa forma de autopublicitarse. También se mofa de su propia historia cuando nuestro protagonista le narra a otro personaje parte de las aventuras que lleva hasta el momento:

“Me deja helado, amigo Juan. Y lo peor es que todo cuadra, pero si hubiera escrito algo así en alguna de mis novelas, la crítica me hubiera destrozado por fantasioso”.

Ganadora del premio Novelpol a la mejor novela negra en 2008 y avalada por autores de la talla de Juan Madrid o David Torres, es una apuesta segura en esos momentos cuando se necesita desconectar de la realidad y sumergirte en una peculiar aventura. 

 

María García

Título: Matar y guardar la ropa
Autor: Carlos Salem
Editorial: Salto de página
Páginas: 248
Fecha de publicación: mayo 2008

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