Los peces solo flotan muertos – José Luis Caballero

Los peces solo flotan muertosJosé Luis Caballero (Albacete, 1950) nos transporta a esa España de olor a tabaco y del omnipresente crucifijo presidiendo cualquier estancia. ‘Los peces solo flotan muertos’ es una novela de género negro al más puro estilo clásico, nos moveremos por el Barrio Chino de Barcelona y por su club náutico y nos codearemos con lo más selecto de la burguesía barcelonesa y con lo más bajo también.

Los muertos flotan

Y no solo los peces como apunta el título, pues así, flotando aparece el cuerpo sin vida de Alberto García Rañé, un marinero del club perteneciente a la clase adinerada y con amigos en las más altas esferas.

Rañé era tripulante del Blue Sea, uno de los veleros que compiten por conseguir la única plaza para representar a España en los Juegos Olímpicos de Múnich del 72. Otro de los participantes es el Fortuna, patroneado por el príncipe Juan Carlos.

En el escenario del crimen se presenta Cristóbal Molina, exmilitar y recién llegado al cuerpo de policía y a la Ciudad Condal. Este es su primer caso, un homicidio, que le hará dar lo mejor de sí mismo.

La segunda juez de España

La compañera de Molina en las investigaciones es Marta Esteller, a quien se nos presenta como la segunda juez mujer de España, cuya brillante carrera judicial le ha llevado a desempeñar tan importante puesto.

José Luis Caballero rinde así homenaje a la que realmente fue la primera mujer juez en España, María Jover Carrión, quien logró ocupar su plaza en 1972, en una época en la que el vocablo “jueza” no existía porque no era necesario, un momento en el que la mujer que decidía abandonar su casa para triunfar profesionalmente estaba mal vista.

Así pues Esteller será mirada con lupa por sus superiores y por sus subordinados. Todos la juzgarán por su aspecto físico más que por su inteligencia y tesón a la hora de lograr llevar a buen puerto una investigación. Pero ella está acostumbrada y eso no impedirá que avance con paso firme mientras el caso esté abierto.

Retrocediendo casi cincuenta años en el tiempo

Caballero consigue recrear con precisión esa España de los años setenta. Molina se irá empapando de las calles de Barcelona de la mano de Florencio Muñoz, un inspector de los que se patean la ciudad y se conocen hasta el último recoveco. Respetado por prostitutas y carteristas, sabiendo cuándo hacer la vista gorda, pero también cuándo debe poner la oreja y prestar atención a lo que se cuece en prostíbulos y bares. Sabe que entre copas y mujeres de la calle es donde la información mejor circula. Él será el encargado de hacer las presentaciones entre Molina y sus contactos y ser una especie de mentor para el exmilitar.

Pero también nos moveremos por los clubes privados donde la burguesía barcelonesa da rienda suelta a sus más secretos apetitos. En los que todos son sordos, mudos y ciegos y, donde mirar hacia otro lado es el gesto más habitual.

‘Los peces solo flotan muertos’ es una novela que va in crescendo, estructurada en capítulos cortos narrados en primera persona por su protagonista Molina. Con un lenguaje sencillo y unos buenos diálogos, Caballero nos guía por una investigación que avanzará a trompicones a causa de los obstáculos que van poniendo por el camino quienes no desean que el nombre del príncipe se relacione con un hecho tan oscuro como un asesinato. Los mismos que opinan que salvaguardar su imagen está por encima de cualquier cosa o persona.

Un buen inicio de lo que quizá se convierta en serie protagonizada por dos personajes que comparten una idea: llegar a la verdad sin importar las consecuencias.

 

Marta Pérez

Título: Los peces solo flotan muertos
Autor: José Luis Caballero
Editorial: Roca Editorial
Páginas: 224
Fecha de publicación: enero 2020

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