Los papeles de Tony Veitch – William McIlvanney

los papeles de tony veitchWilliam McIlvanney (Kilmarnock, 1936 – Glasgow, 2015), excelente exponente del tartan noir, nos invita a realizar un apasionante recorrido por Glasgow —una ciudad empeñada en disfrutar de la vida contra viento y marea— en Los papeles de Tony Veitch: segunda entrega de la trilogía protagonizada por el detective Jack Laidlaw con la que obtuvo el Premio CWA Silver Dagger en 1983.

¿DÓNDE ESTÁ TONY VEITCH?

Eck Adamson, un vagabundo alcohólico, está moribundo en el Royal Infirmary cuando pide hablar con Laidlaw. En esa conversación, antes de morir, consigue farfullar de forma distorsionada que la bebida que alguien le había dado no era vino. Entre sus pertenencias hay una nota manuscrita donde se habían anotado algunas palabras, una dirección, un número de teléfono y los nombres de Lynsey Farren y Paddy Collins, quien es asesinado a cuchilladas esa misma noche.

Laidlaw parece ser el único interesado en investigar la muerte de Eck. Pronto descubre que los dos crímenes están aparentemente conectados y posiblemente relacionados con la desaparición de Tony Veitch: un estudiante rico que ha abandonado los estudios y que es propenso a escribir cartas introspectivas a sus amigos y familiares. Debe encontrarlo antes que los pesos pesados de Glasgow.

LAIDLAW, UN INCONFORMISTA

Laidlaw es un protagonista brillante con un punto de filósofo. En su vida privada es un padre cariñoso, pero un marido difícil e infiel. Las mismas contradicciones están presentes en su vida profesional. Es un buen detective que cuestiona continuamente la ley y a sus superiores. Nuestro protagonista es un policía con una enorme preocupación social y compasión por los miembros menos afortunados de la sociedad, aunque no juega en equipo. Siempre anda por el borde y quiere aprender, no sólo cómo atrapar criminales, sino también quiénes son realmente y por qué lo son.

Trabaja por su cuenta, con cierta libertad, y le acompaña el joven Brian Harkness en sus paseos, sus circunloquios, su desorden y su obstinada insistencia.

GLASGOW, UNA CIUDAD QUE PLANTA CARA

Conforme la investigación se desarrolla vamos avanzando en una trama compleja en la que a veces es difícil no perderse, ya que el autor introduce una amplia gama de personajes: un reportero del Glasgow Herald; la esposa de Laidlaw; los grupos sociales que se superponen y que se conectan a través de los pubs locales; los «hombres duros» que controlan el crimen e imponen su voluntad a la población; el departamento de policía con sus rivalidades; las prostitutas; los estudiantes universitarios y los jóvenes que experimentan con filosofías políticas.

No es la acción sino todos esos personajes los que dirigen la narración, que no posee una estructura lineal vista desde los ojos de Laidlaw. Son todos ellos los que compondrán el relato desde su propia mirada.

Las escenas vivas y atmosféricas, llenas de descripciones inolvidables, mantienen la novela en un plano literario de gran calidad. McIlvanney, antiguo profesor, incluye algo de historia, poesía, referencias a obras de arte y letras de canciones que contribuyen a la magnífica ambientación, yendo más allá de lo obvio y lo ordinario para presentar una imagen completa de la vida en Glasgow, una ciudad donde lo fundamental es la proximidad y no el anonimato.

En Los papeles de Tony Veitch William McIlvanney demuestra su capacidad para describir y crear personajes únicos que perduran en la memoria, y hacer que sus tramas cobren vida.

Victoria Velasco

Título original: The papers of Tony Veitch
Título: Los papeles de Tony Veitch
Serie: Jack Laidlaw 2
Autor: William McIlvanney
Traducción: Antonio Padilla Esteban
Editorial: Ediciones Salamandra
Páginas: 336
Fecha de publicación: enero 2021

1 Comment

Deja tu comentario