Los chicos de la Nickel – Colson Whitehead

Los chicos de la NickelCon el libro Los chicos de la Nickel, el escritor Colson Whitehead (Nueva York, 1969) logra su segundo Premio Pulitzer después de ganar el primero con su novela El ferrocarril subterráneo (2017). La editorial Penguin Random House da voz a esta conmovedora historia que esconde una profunda investigación detrás. La novela simboliza la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos y destapa la demoledora verdad y sufrimiento que hay detrás de un reformatorio, el cual existió verdaderamente en Florida y estuvo en funcionamiento durante más de un siglo.

LA INJUSTA TORTURA

La historia gira en torno a su protagonista, Elwood Curtis, un chico joven abandonado por sus padres, que vive únicamente con su abuela. Se pasa los días leyendo y escuchando los discursos de Martin Luther King y los analiza y sueña con un posible futuro digno. Todo cambia cuando Elwood está de camino a asistir a su primera clase en la universidad y es entonces cuando su vida se vuelca y ya nunca será la misma.

La capacidad del autor de entremezclar situaciones del presente con flashbacks recónditos del pasado es maravillosa y por ello el libro se divide en tres partes. La primera cuenta la infancia de Elwood Curtis y cómo crece en un entorno lleno de insultos y discriminación por su color; la segunda, su experiencia en el reformatorio, en el cual se percibe una clara separación entre blancos y chicos de color y estos son los que casi siempre sufren las consecuencias y son torturados brutalmente; y la tercera, marca el crecimiento personal y el desarrollo profesional junto con los traumas del reformatorio que habitan en alguno de los chicos que han conseguido salir de este sitio aterrador con vida. Mientras transcurre la historia, entremedias  aparecen recuerdos de Elwood y el hilo argumental cobra sentido a medida que se  avanza en la lectura.

LA LEALTAD

El otro gran protagonista de la segunda y la tercera parte es Turner, el gran amigo y apoyo de Elwood, a quien conoce debido a su estancia en el reformatorio. Son totalmente opuestos: uno es pasivo y cree que no se puede cambiar la sociedad; el otro es activo y lucha por el cambio; pero, sean como fuesen, la lealtad que muestran es admirable.

Sin usar la técnica del sentimentalismo, el autor, sin duda, hace que los diálogos entre ellos sean profundamente intensos y trascendentales. Lo destacable es que hasta el último momento el lector piensa que entiende la historia y, en los últimos dos capítulos, todo gira 360 grados y uno se da cuenta de que nada es lo que parece, que detrás de la explicación y el dolor se esconde una verdad mucho más oscura y desgarradora y ahí estará Turner para aguantarlo todo por su amigo y por todos los que lucharon con el fin de ser libres. Turner se convierte en símbolo, no solo de lealtad, sino de conseguir que el legado de Elwood perdure en el tiempo.

Los Chicos de la Nickel es un libro que hace reflexionar días después de haberlo acabado. Hace que uno se plantee la pregunta: ¿en qué mundo vivimos y en cuál queremos vivir? Es de esas obras  que no se olvidan jamás porque cada palabra está donde tiene que estar. Los pensamientos de los personajes fluyen con facilidad y las acciones muchas veces hablan por sí solas. De estas historias se aprende que el silencio y el dolor tienen su lenguaje propio.

“Se rieron porque sabían que en la tienda no servían a gente de color, y a veces la carcajada conseguía arrancar algunos ladrillos de aquel muro tan alto y tan ancho de la segregación racial”

Preslava Boneva

Título original: The Nickel Boys
Título: Los chicos de la Nickel
Autor: Colson Whitehead
Traducción: Luis Murillo Fort
Editorial: Penguin Random House
Páginas: 219
Fecha de publicación: septiembre 2020

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