Lo que no dicen los muertos – José Manuel Fuentes Muñoz

Lo que no dicen los muertosÚltimamente he leído varias novelas que me han hecho plantearme la pregunta de si un asesino nace o se hace. En el caso de Lo que no dicen los muertos, de José Manuel Fuentes Muñoz (Cartagena, 1976), la cuestión que te pulula por la cabeza durante toda su lectura es: ¿todos somos criminales en potencia? Porque si algo puedo asegurar, es que en esta opera prima asesinatos hay, y muchos.

Cuando dejas salir al monstruo que llevas dentro

José Manuel Fuentes nos presenta una novela coral, con muchos personajes que se han visto obligados —por las circunstancias que les rodean— a dejar salir ese monstruo que, según el autor o al menos el narrador, todos llevamos dentro. Esa parte oscura que todos guardamos en nuestro interior y que, unos más que otros, controlamos y mantenemos en estado de letargo.

Y así, Libia, una abogada de prestigio, que después de defender a tres jóvenes que cometieron una violación en grupo y conseguir su indulto, necesita poner tierra de por medio. Las consecuencias de esta sentencia le están pasando factura y ve que no podrá controlar su lado oscuro mucho tiempo más.

Arturo es un católico que posee una fe inquebrantable. Fe que le ha hecho perder a las dos mujeres de su vida: a Ana, su esposa, y a Ana, su hija. Si bien confía no haber perdido para siempre a esta última. Por eso se plantea hacer lo que sea necesario para recuperarla, aunque eso suponga mostrar su cara más negra.

También nos encontramos con Gabriel, que nunca ha renegado de su lado siniestro y, de hecho, le da de comer siempre que este le pide sangre. Ahora quiere buscar a su hermano, a quien hace años que no ve. Y eso, al igual que a los demás personajes, le conducirá a Cabo de Palos.

Un estilo en auge

Lo que no dicen los muertos tiene un estilo con el que recientemente me he encontrado en varias ocasiones. Un estilo que consta de escasas descripciones, frases muy cortas y cortantes. Muy acorde con lo que nos cuenta, una historia cruenta y encarnizada. Sacar a la luz el lado más perverso de las personas, sus instintos más bajos, utilizando palabras amables, supongo que es algo bastante incongruente, y no, de esas no hay ninguna en la historia que nos cuenta Fuentes.

Un relato que esperaba convertirse en guion cinematográfico, ha acabado  siendo una novela que mantiene un buen ritmo —sin llegar a ser vertiginoso— gracias al continuo cambio de personajes. La influencia fílmica queda muy patente haciendo que las escenas se sucedan una tras otra en la mente del lector como si estuviera viendo una película.

Posee unos buenos y potentes protagonistas, machacados por la vida o por sí mismos, acompañados de un halo de destrucción, e incluso de autodestrucción, por los que sientes una gran atracción.

Sin embargo, hay otro ingrediente bastante presente del que no he disfrutado tanto y que también se está volviendo tendencia en los últimos tiempos: un alto contenido erótico explícito. No es que reniegue de este tipo de escenas, pero podríamos echar mano al refranero español para decir que «lo poco agrada y lo mucho cansa». Quizá en este caso no es una cuestión tanto de cantidad si no más bien de haberse incluido, alguna de ellas, de forma un tanto forzada.

Aunque este último apunte no ha rebajado las sensaciones positivas que he tenido mientras leía Lo que no dicen los muertos. Otro ejemplo más de buena novela negra nacional que sumar a mi biblioteca particular.

 

Marta Pérez

Título: Lo que no dicen los muertos
Autor: José Manuel Fuentes Muñoz
Editorial: autopublicado – Amazon
Páginas: 337
Fecha de publicación: agosto 2020

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