Listas, guapas, limpias – Anna Pacheco

Listas, guapas, limpiasAnna Pacheco (Barcelona, 1991) debuta en la novela con Listas, guapas, limpias. Esta ópera prima indaga en la época de transición que conforma la adolescencia. Ambientada en el verano, la autora reflexiona sobre los modelos de mujer que conoce la protagonista. Dichos ejemplos de feminidad atraviesan a la narradora. Con un estilo mordaz, fluido y poblado de referencias a la cultura popular, Pacheco nos presenta una obra que no pierde pulso narrativo en ningún momento.

IDENTIDAD EN CONSTRUCCIÓN

En los años previos a la mayoría de edad nos planteamos quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Salimos de la infancia hacia la vida adulta con ganas de explorar nuestras inquietudes. En este proceso de indagación interior se halla la chica sobre la que gira la historia. Para enfatizar más aún esta construcción identitaria, la conocemos en plenas vacaciones veraniegas. Un período ideal para mirar hacia dentro y preguntarse qué hay que cambiar. Las figuras representativas que nutren nuestra forma de ser varían con el tiempo. En esta etapa elegimos quedarnos con algunos referentes y deshacernos de otros como parte del crecimiento personal. La narradora de esta historia se sumerge en el mundo universitario al que se unirá en otoño. Dicho entorno despierta en ella un apetito intelectual por descubrir autores de literatura contemporánea que recomiendan en librerías. Quiere abrazar ese nuevo ámbito sin renunciar al anterior.

EDUCACIÓN SENTIMENTAL

Nos presentan a la protagonista a través de una ruptura. Deja a su novio del instituto. Esta separación interrumpe la tradición sentimental de su madre y su abuela que han tenido una sola pareja durante toda la vida. La voz narrativa, en su afán de exploración personal, opta por tomar otra vía. Pese a desconocer hacia dónde la lleve, prefiere no atarse a una sola persona desde su juventud a su madurez. A través de simbolismos y humor negro, reflexiona sobre los modelos femeninos que halla entre familiares y amistades. Ella, además, conversa con su amiga de infancia y una chica de la universidad sobre sus relaciones con los hombres. Comparte sin tapujos rutinas sexuales, gustos y observaciones en torno al cuerpo de la mujer. Se enfatiza, asimismo, en decisiones que toma, ya sean banalidades como poner una canción en una fiesta o asuntos más transcendentales como ampliar su bagaje cultural.

RETRATO COSTUMBRISTA

Pacheco escenifica un ambiente humilde con una mezcla de sátira, minuciosidad y cariño. El estilo narrativo que se respira en la obra es ágil y sencillo. Dicha fluidez entronca con unos personajes auténticos. Los cimientos de la novela son la cotidianeidad de la protagonista. Su historia familiar la cuenta cuestionando algunos aspectos y cavilando sobre otros. La seña de identidad del devenir de la historia es la concatenación de referencias a la cultura popular. Estos guiños enfatizan el cuadro de costumbres que propone la autora. Sin las citas a canciones de Estopa o el ritual madre-hija de ir de compras a grandes superficies, no se entendería el texto. La unión de lo cotidiano, lo ácido y las preguntas sobre el futuro confluyen en esta magnífica propuesta literaria.

Listas, guapas, limpias muestra el viaje personal de una adolescente. En el verano previo a la universidad, ella toma decisiones sobre la nueva etapa que empieza. La autora nos presenta este trayecto con un texto ligero, incisivo y poblado por rutinas diarias.

Daniel Marchante

Título: Listas, guapas, limpias
Autora: Anna Pacheco
Editorial: Caballo de Troya
Páginas: 192
Fecha de publicación: septiembre 2019

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