Ligero de equipaje. La vida de Antonio Machado – Ian Gibson

ligero de equipaje

Basado en la biografía original de Ian Gibson (Irlanda, 1939) y adaptado gráficamente por el ilustrador Quique Palomo, Ediciones B obsequia a sus lectores con ‘Ligero de equipaje. La vida de Antonio Machado’. El resultado de fusionar ambos talentos se traduce en un libro de tonos ocres y dorados, profundos y secos, como los Campos de Castilla que tanto amó el poeta.

“Yo, para todo viaje
–siempre sobre la madera
de mi vagón de tercera–,
voy ligero de equipaje”.

Un pequeño Antonio juega con su abuelo en el Palacio de Dueñas. El entorno de las instalaciones es el paraíso perfecto para crecer y soñar, comparable a los huertos bíblicos que el rey David describió en el libro del Cantar de los Cantares. La familia Machado tiene la suerte de ocupar una parte del complejo que los propietarios arriendan a varias familias humildes de Sevilla. Ellas son las que se ocupan de su mantenimiento, cuidado y disfrute.

La cultura rodea la vida del muchacho. Entre los familiares directos que lo educan se encuentran flamencólogos, escritores, pintores, filósofos y políticos. Gente dispuesta a involucrarse por sus ideales que cultivan el arte del diálogo y los idiomas en las tertulias, los paseos y las cenas populares.

La sensibilidad que el poeta comienza a desarrollar en los primeros años de vida es fundamental para crear a la persona que se convertirá el futuro. Sin embargo, poco sabe el muchacho de los acontecimientos que tendrán lugar tras instalarse en la capital española para comenzar a estudiar la educación secundaria.

 “NO HAY CIMIENTO NI EN EL ALMA NI EL VIENTO

Tras la muerte de su padre y su viaje a París, Antonio Machado comienza a despuntar por los círculos intelectuales, encabezados por Juan Ramón Jiménez, Valle Inclán o Miguel de Unamuno. El reciente maestro de literatura se trasladará Segovia y se casará con Leonor, una mujer joven, frágil y enamorada del amor que lo ayudará a crear los poemas más tiernos hasta el momento.

El destino les dará una tregua, sus versos lo encumbrarán a la fama y su esposa será la portadora de una felicidad que se esfumará tan rápidamente como su salud. En medio de una España turbulenta, Machado enviudará y dejará ver su amarga sabiduría poética en versos cargados de sensibilidad y tragedia.
Morirá el hombre y nacerá la tristeza.

Más allá del propio sufrimiento, España cojea. La II República presidida por Azaña no acaba de convencer a una parte de la población que aprovechará las inclemencias políticas para adherirse al alzamiento franquista. Incluso su hermano, Manuel Machado, defensor de la misma patria que su hermano, se financiará a partir de ahora de los trabajos que le encargarán los fascistas. Un duro golpe que Antonio encajará solo y abatido.

Solo Pilar, una mujer casada con la soledad, logrará ilusionar los tediosos momentos del poeta. Su figura será la portadora de sueños e ilusiones y Machado la bautizará con el nombre en clave de Guiomar para poder escribir abiertamente sobre el amor que siente por ella.  

QUE LA MUERTE SIRVA PARA ALGO

Todo lo que representa la figura de Antonio Machado se concentra alrededor de su tumba, en el pueblecito costero de Colliure. La carretera que serpentea hasta su entrada cobra sentido cuando se disfruta de su paseo, el mismo que el escritor distinguió, hace más de 70 años, con su madre, su maleta y su desolación. Con un pie en Francia y otro en el pasado, el exilio le ofreció la solución a una muerte  que acechaba, cada vez más cerca, la cultura española.

Los intelectuales, sufragados por la poca dignidad que le quedaba a la República, consiguieron que el maestro cruzara la frontera, a pie, empapado y exhausto. Querían, a toda costa, salvar a Machado de las bombas. Lo que no sabían es que la derrota fue el principio de su tortura.

Visitar Colliure es cerrar el círculo literario. La impresión que alberga el visitante cuando la losa de granito lo recibe es sobrecogedora; hasta el chirriar de la valla parece orquestado para rememorar el momento de su partida. Sin embargo, el hombre cobra vida entre objetos y recuerdos. Poemas, escritos, banderas y sueños. Como si fuera un templo expiatorio al que se acuden los antifascistas para recordar la historia, saludarla y despedirse.

Ya lo decía Joan Manuel Serrat. Profeta y mártir, Antonio Machado fue de todo un poco sin querer.

 “Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontrareis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar
”.

 

Lara Adell

Título: Ligero de equipaje. Vida de Antonio Machado.
Autor: Ian Gibson
Ilustrador: Quique Palomo
Editorial: Ediciones B
Número de páginas: 102
Fecha de publicación: noviembre 2019

 

 

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