Letra torcida, letra torcida – Tom Franklin

Letra torcida, letra torcida

Que Dirty Works Editorial publique algo nuevo es motivo de jolgorio para muchos, entre los cuales me incluyo. Las expectativas siempre son altas, no sabes por dónde van a salir, pero confías en que te va a gustar. Esta vez nos sorprenden con Letra torcida, letra torcida de Tom Franklin (Dickinson, Alabama, 1963), escrita originalmente en 2010 y sin traducir al castellano hasta ahora, gracias a Javier Lucini. 

El autor de Furtivos (libro de relatos que tras terminar Letra torcida, letra torcida he añadido inmediatamente a mi lista de lecturas pendientes) trae una novela de suspense desarrollada en una pequeña y tranquila población al sur de Mississipi. A raíz de una serie de crímenes que están ocurriendo en Chabot, el destino vuelve a cruzar las vidas de Larry y Silas (dos viejos amigos de la infancia que perdieron el contacto). 

Larry y Silas, ¿amigos para siempre mean you’ll always be my friend?

Esta novela no se centra en un único personaje principal, sino que comparten protagonismo a partes iguales: Larry Ott y Silas Jones (alias 32), quienes despertarán simpatía y comprensión en la mayoría de los lectores. Uno es negro, el otro blanco; uno de familia pudiente, otro de origen muy humilde; uno estará en el lado que investiga, el otro en el del investigado. Estoy convencida que habrá quien, una vez haya leído estos perfiles, piense: «bah, ya está, la típica historia del amigo negro pobre encerrado injustamente y el blanco investigador». Pues esos listillos se llevan la primera en la frente, esta no es la típica novela con roles previsibles y llena de clichés.

A pesar de que las características que he mencionado les sitúa en planos casi opuestos, la superficie en la que han echado raíces y de la que se nutren los protagonistas es la misma. Además, les une un vínculo de amistad forjado en la infancia, cuando ambos, rechazados por los compañeros en la escuela, aunaron fuerzas para sobrevivir. Pero entonces desapareció Cindy Walker; sus vidas cambiaron (sobre todo la de Larry) y se distanciaron hasta alcanzar casi el olvido. Arrieritos somos y en el camino nos encontraremos. Veinte años después, la búsqueda de otra chica y el hallazgo de otro cuerpo con claros signos de violencia determinan el punto de partida del forzoso reencuentro de los viejos amigos.

Prejuicios, racismo, secretos y mentiras

Más allá de la intrigante trama que se plantea en el libro respecto a las desapariciones y asesinatos (que incluye a policías rurales, periodistas locales y otros elementos comunes en dichas historias), Letra torcida, letra torcida pone de manifiesto algunos problemas sociales, con especial hincapié en el racismo y la educación. La marginación se representa de diferentes formas y cada personaje la afrontará a su manera.

Se habla de una sociedad que no admite que dos niños de distinto color de piel puedan ser amigos; también de una población ignorante y prejuiciosa que margina a un chaval (apodándole «el Tenebroso») solo porque le gustan las novelas de terror. Todos los personajes que aparecen en la novela habitan en un entorno que es un caldo de cultivo para dedos acusadores. Las reacciones y estrategias que emplean para sobrevivir van tejiendo una red de estupideces humanas plagadas de secretos, mentiras y silencios.

Una novela adictiva y completa 

Decir que Letra torcida, letra torcida me ha gustado creo que es quedarme corta. En primer lugar, respecto al clásico ¿engancha?: pues sí, ya lo creo. Ni el estilo narrativo fluido, ni los diálogos, ni los detalles de la trama que se van revelando dan respiro alguno. Además, el desarrollo del argumento y la forma en que encaja el final de cada hilo me ha fascinado.

Por otro lado, es un buen ejemplo de literatura sureña; Franklin dibuja un retrato magnífico tanto del entorno cultural (con amor y crítica a partes iguales) como del natural. A las descripciones meramente visuales hay que sumarle los olores, sonidos y otras sensaciones que te sumergen en los bosques, el río, las casas y el pueblo en el que se localiza esta historia. Así, consigue teletransportarte al escenario y acrecienta la sensación de no poder dejar el libro (no poder salir de Mississipi).

Definitivamente, me ha parecido un completísimo thriller que recomendaría a casi cualquier perfil de lector, estoy convencida que de un modo u otro todo el mundo le sacará bastante jugo. En mi caso, lo he dejao seco.

«Silas supo que su madre reiría todo lo que hiciera falta, porque era lo correcto y porque vivía en un mundo en el que no le quedaba más remedio que ser amable todo el tiempo».

 

Rocío Palomino

Título original: Crooked letter, crooked letter
Título: Letra torcida, letra torcida
Autor: Tom Franklin
Traducción: Javier Lucini
Editorial: Dirty Works Editorial
Páginas: 344
Fecha de publicación: marzo 2021

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