La psicóloga – Helene Flood

la psicólogaHelene Flood (Olso, 1982) aparece en el panorama literario nórdico con su novela debut titulada La Psicóloga, un thriller psicológico —como bien puede intuirse por su nombre—  que pone en jaque a nuestro cerebro y sus paranoias a través de lo que una mentira es capaz de entretejer en conexiones neuronales.

La mentira en el mensaje

Sara vive con su marido Sigurd en una casa, a medio reformar, a las afueras de Oslo. Él es arquitecto y ella es psicóloga, con un despacho en su propio hogar donde pasa consulta. Sigurd decide hacer un viaje a la cabaña de sus amigos junto a Thomas y Jan Erik. Cuando llega allí le envía a su mujer un mensaje de móvil donde le expone que ya han llegado y que hablarán más tarde, mientras cierra el texto con un «te quiero«. 
Horas después, sus amigos la llaman para preguntar por Sigurd alegando que este no ha llegado aún.

¿Dónde está entonces? ¿Por qué ha mentido? 
El estado de shock de Sara junto con la ira y la rabia fundamentada en el supuesto engaño dan un giro de 360 grados cuando su marido es dado por desaparecido. 

Ella, que se prodiga en tener una memoria demasiado precisa, empieza a desgranar cada uno de los recuerdos de los días previos, así como de las cosas que ocurrían y ocurren a su alrededor y ve que algo no encaja.

“Los que tienen mala memoria parecen menos desconfiados a los ojos de los demás. Menos obstinados”.

Expediente Sara: la casa como un protagonista más. 

Con la historia dividida en una secuencia de días, Sara —o Helene—, mediante el uso de la primera persona, va frenando la impulsividad del lector de adelantarse a los acontecimientos. La trama no importa. Una desaparición y una mentira, o no, es algo demasiado endeble para sostener una novela, a no ser que la escritora sea capaz de mantener la constante tensión durante las más de 400 páginas, mientras hace un análisis psicológico de la mente humana y de cómo esta se comporta en función de lo que va sucediendo a su alrededor. Destacan Sara como protagonista principal, su cerebro como pareja de juegos y la casa como escenario. Los demás, los secundarios, tienen un papel eso, secundario, sin apenas relevancia. 

¿Qué es la mentira? ¿Cuántos tipos hay? Todos mentimos. La mentira sirve para sobrevivir en este mundo. Sumamos, restamos y omitimos palabras cada día.

Minuciosa en detalles, La psicóloga a veces resulta más un ensayo que una novela de ficción. Para aquel que no esté acostumbrado a los juegos mentales puede resultar demasiado densa o tergiversada, o retorcida, o qué sé yo. 

Plasticidad y maleabilidad de la mente

¿Es nuestra mente fidedigna? Como si se tratara de una tesis sobre psicología de la mente humana, la memoria y sus errores, Helene nos sumerge de lleno en los fallos y falacias en la que esta puede derivar. 

Si alguien me preguntara si cierro la puerta de casa con llave por las noches, la respuesta automática es sí. Si me preguntan si ayer lo hice, mi respuesta sigue siendo sí, pero si pienso en qué momento exacto lo hice o si en realidad fue justo anoche, el recuerdo se difumina y mi memoria empieza a jugarme malas pasadas. Esto es lo que le ocurre a Sara tras sentir que le han mentido.

¿Qué acontece dentro de la mente de las personas cuando algo no nos encaja? ¿Cuando hay algo, un detalle por ínfimo que sea que no se corresponde con la realidad, con la supuesta verdad?

Ella, como buena psicóloga que es, analiza sus propias subidas y bajadas, sus cambios de humor y tira de experiencia para mantener sus emociones bajo control. Aun así, a lo largo de las páginas, lo que leemos e intentamos ver, puede llevar al lector al borderline entre lo que es real y lo que nuestra mente recrea.

Lo más importante que puedes hacer por tus pacientes neuróticos es ayudarlos a ver el mundo como es. No como ellos quieren que sean o como temen que es. (…) Ayúdales, por supuesto a distinguir entre fantasías, deseos y temores surgidos de la realidad.

Error de percepción humana.

Debo reconocer que rezaba para que el final de La psicóloga no fuera el típico de novelas como Shutter Island o Los renglones torcidos de Dios porque entonces, el libro se iba directamente a la basura. No hubiese soportado tal final después de todo el compendio que la autora disemina a lo largo de su obra.

«El nuevo fenómeno internacional. No has leído nada igual.» Esto es lo que se leía en la portada y he de decir que debo darle la razón. Hacía tiempo que un libro no me generaba tanta angustia como para pensar, cuando llevaba dos cuartas partes de él, en saltarme las otras dos, abrir la última página y buscar aquello que mi mente era incapaz de intuir. Leía las páginas carentes de diálogos lo más rápido que mis ojos me lo permitían buscando conversaciones que me fueran proporcionando pistas que me dejaran hipotetizar sobre el quid de la cuestión. Cero. Creía entonces que La psicóloga, un gran debut como era considerado por la crítica, debía de sorprenderme con el final, —que no llegaba— pues veía demasiada paja y palabrería en medio, irrelevante para el caso.

¡Qué ignorancia la mía! Nada en La psicóloga sobra. Nada. Pero estamos tan concentrados en observar lo que tenemos que ver que perdemos de vista el conjunto. Es un error de percepción humana. Y de esto Helene sabe demasiado y lo exprime para jugar con el lector. Debo decir que no hubo manera de sondear la resolución del caso hasta que no culminé su lectura, cosa que por un lado me frustró y por otro me hizo darme cuenta que a veces tenemos delante cosas que no vemos por parecer insignificantes.

«Una vez que se tiene una sospecha, solo se ve lo que la corrobora.»

Eso se conoce como sesgo de confirmación. La búsqueda de pruebas se vuelve selectiva para que el final sea el esperado, no el real. 

¿Recordáis el vídeo del experimento del «gorila invisible»? ¿Ese donde hay un partido de baloncesto y os dicen que debéis contar los pases del equipo blanco y obviar los del negro? Si no lo habéis visto, os animo a que lo hagáis y me digáis cuantos pases hacen. Luego os haré solo una pregunta. 

 

Alba R. Prieto

Título original: Terapeuten
Título: La psicóloga
Autora: Helene Flood
Traducción: Bente Teigen Gundersen y Mónica Sainz Serrano
Editorial: Planeta
Páginas: 488
Fecha de publicación: febrero 2020

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