La desaparición de Josef Mengele – Olivier Guez

La desaparición de Josef Mengele – Olivier Guez

La desaparición de Josef MengeleCuando me propusieron varios títulos de la editorial Tusquets, me decanté por éste, La desaparición de Josef Mengele. No conocía al autor, ni siquiera había oído hablar de él. Pero a diferencia de Olivier Guez, su protagonista, Josef Mengele sí era conocido, para desgracia de la humanidad.

La desaparición de Josef Mengele no es una novela negra, porque no engrana las características que la definen como tal: detective, casos de violencia, persecuciones del asesino, las debilidades humanas como móvil de los crímenes… Pero pese a ello, son negros todos los sucesos históricos que acontecen en ella y, aunque no haya un comisario que haga de su búsqueda del asesino, su mente incansable, sí hay casos de violencia, debilidades humanas, miedos, odios hacia una raza distinta… y todo ello sin imaginación ni ficción. Toda la historia, real. Por lo tanto, es una novela histórica literaria y oscura, casi biográfica, sobre la vida de uno de los personajes más crueles y buscados, sin éxito, y ya muerto, de la historia. Olivier divide la novela en tres partes, las tres con distinta repercusión para la vida del doctor (Ángel de la Muerte) Josef Mengele.

1ª parte: EL PACHÁ: “Helo aquí sentenciado a la maldición de Caín, el primer asesino de la humanidad: errante y fugitivo en la Tierra, aquel que lo encuentre lo matará”
Describe la historia de Josef Mengele en su huida a Argentina, la Argentina de Perón después de haberse dedicado a diferentes trabajos que nada tenía que ver con la medicina, en masías escondido de los que perseguían a los criminales de guerra. En América del sur consigue establecer contactos con diferentes alemanes afincados allí.
Tras el arresto de Eichmann y la persecución que ha empezado Har’el y el Mossad, Mengele decide volver a huir.

2ª parte: LA RATA: “La luz centelleante de las piras y el humo remolineante de las chimeneas de los cuatro crematorios llegan hasta allí. La atmósfera está cargada del olor de la carne y de los cabellos que arden. En las paredes de los muros resuenan gritos de muerte y el crepitar de las balas disparadas a quemarropa. Allí es donde el doctor Mengele va a relajarse…”
Mengele se siente como en un juego de la oca del cual está harto de escapar. Se vuelve maníaco y paranoide, mirando siempre por encima del hombre. Olivier consigue mostrar al lector a un hombre pobre, anciano, con miedo a la soledad y abandonado por los suyos, incluso por su hijo Rolf, que intenta en vano que su padre se arrepienta de lo que hizo, pero que Mengele, siempre fiel a la causa, no rebaja ni el más mínimo sentimiento. Nos habla de la persona, no del personaje, de sus enfermedades, de su soledad, y Olivier lo hace de tal manera, que consigue hacer que el lector sienta pena por su persona, por aquel que tanto hizo, según él, por su país, y el cual le ha abandonado a merced de la suerte, únicamente protegido por los gobiernos de Paraguay, Argentina y Brasil, que se niegan a deportar a uno de sus miembros.

3ª parte: El fantasma: “…40 años después de finalizar la guerra, la cabeza de Mengele vale 3.400.000 dólares. Norteamericanos, israelíes y alemanes del Oeste se comprometes a coordinar esfuerzos y a compartir información. Periodistas y aventureros invaden Günzburg y Sudamérica; los medios de comunicación convierten en un folletín la mayor caza del hombre jamás organizada a finales del s.XX. Pretenden cazar a un fantasma, pero ellos aún no lo saben…”
Tras el cuadragésimo aniversario en 1985 de la liberación del campo de concentración, la sociedad vuelve a la carga para encontrar al que siguen considerando el peor criminal de guerra, aquel que tenía clavados con chinchetas en su despacho de Auschwitz, ojos azules como si fueran mariposas. Finalmente, tras las declaraciones de Sedlmeier durante una fiesta a unos amigos en estado de embriaguez, salen a la luz las cartas y las estrategias creadas por Mengele y su harén de hombres protectores.

En La desaparición de Josef Mengele, Olivier Guez ha conseguido crear una biografía del Doctor Mengele con la ayuda de una extensa y magnífica bibliografía, mostrando dos Mengele distintos: por una parte El doctor, el Ángel de la Muerte de Auschwitz, el personaje, frío, patológico, psicópata y fiel a la causa Hitleriana, y por la otra a Josef, la persona miedosa, desconfiada, necesitada de ser amada por los suyos, abandonado por las mujeres y por su hijo, cuyo apellido decidió cambiarse, desterrado a una favela cuyas alucinaciones acabaron con su vida.

Pero sigue habiendo una pregunta que reconcome a las mentes de diferentes personas y que siempre ha sido una incógnita: ¿Cómo es posible que una de las Agencias de Inteligencia más importante y con más recursos de la historia, el Mossad, fuera incapaz de dar con él? ¿Cómo países como Argentina y Paraguay siempre se mostraron reacios a una extradición? Misterio.

EXPERIENCIA PERSONAL
Estuve en Auschwitz. Hace tres años visité Polonia y quise ir al más tristemente famoso Campo de Concentración Nazi. Recuerdo cuando llegué. Al principio pensé, ¿por qué no lo han destruido? Podían haberlo convertido en un campo santo, en un lugar de culto y respeto. Cuando salí de la visita guiada, cambié radicalmente de opinión. No entendía cómo había gente que podía hacerse fotos o selfies con la V de victoria delante de las habitaciones acristaladas donde detrás se veían zapatos y
zapatitos de adultos y bebes, maletas con los nombres y fotos de las personas que llegaban en tren, sin saber si su destino final podría ser la cámara de gas, o mechones de pelo de las distintas personas que pasaron por allí durante años.
Estuve en Auschwitz y odié a toda esa gente capaz de inmortalizar momentos tan íntimos de aquellas personas, capaces de reír y hablar delante de los camastros hechos en el suelo, ese suelo corroído por las ratas. ¿Realmente esta es la sociedad que hemos creado? ¿Dónde queda el respeto hacia los muertos? ¿Tan baja es la bajeza humana? Y ahí comprendí que no pueden destruir Auschwitz, que ha de permanecer tal cual quedó para que la gente sea consciente de lo que ocurrió. Para que nunca se olvidé la masacre que Hitler, Hess, Mengele y los demás llevaron a cabo en ese lugar. Estuve en Auschwitz y en mi memoria quedaron grabados momentos delante de la frase mítica “Arbeit macht frei”, o de pie delante de la estación por donde entraba en tren a Auschwitz-Birkenau. Silencio. Silencio en mi cabeza y en mi alma. No quedaron palabras que decir cuando salimos. El nudo en la garganta era cuanto quedaba. Igual que ahora.
Estuve en Auschwitz y regresaría mil veces más para honrar la memoria de esa gente y llorar a unos muertos que no son solo míos. Porque son los muertos de la Historia.

Los huesos de Mengele fueron donados a la ciencia en marzo de 2016.

Alba R. Prieto

Título original: La disparition de Josef Mengele
Título: La desaparición de Josef Mengele
Autor: Olivier Guez
Traductor: Javier Albiñana
Editorial: Tusquets Editores S.A
Páginas: 256
Fecha publicación: Mayo 2018

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