La dama de blanco – Wilkie Collins

La dama de blancoHace unos años, cuando Internet aún no había invadido nuestras vidas, me dejaba guiar por mi intuición para elegir nueva lectura. Paseaba por los pasillos de la biblioteca y sacaba aquel libro cuyo título o portada o lo que fuera me llamara la atención. Así fue como tuve mi primer contacto con La dama de blanco de Wilkie Collins (Londres, 1824 – 1889), sin saber que estaba ante un referente de la novela de misterio y desconociendo que su autor era uno de los grandes de la literatura universal y que se convertiría en uno de mis referentes. Me llevé mi ejemplar a casa y, durante unos días, me sumergí en esa Inglaterra victoriana, acompañé a esos magníficos personajes y me bebí las páginas de esta obra de intriga magistralmente escrita.

Hoy, habiendo terminado su lectura por tercera vez, me propongo recomendaros que le deis una oportunidad si aún no lo habéis hecho. Collins no os defraudará.

De matrimonios de conveniencia

Walter Hartright se dirige a Cumberland, lugar donde se encuentra Limmeridge, la casa en la que pasará los próximos meses ejerciendo como profesor de dibujo de dos hermanastras: Marian Halcombe y Laura Fairlie, siendo la segunda una rica heredera por parte de padre, mientras que la primera no tiene más dote que su inteligencia.

Pronto, entre Laura y Walter salta la chispa del amor, un amor que no tiene futuro, no solo por la diferencia de clases entre ambos, sino porque Laura está prometida con el barón sir Percival Glyde. Es por ello que el profesor no quiere causar más problemas a su amada y decide partir de inmediato, aludiendo a causas personales para cesar su contrato. Sin embargo, poco podía imaginar Walter el peligro que se cernía sobre las dos hermanas, ya que para sir Percival este matrimonio es su único medio para hacerse con la herencia de los Fairlie y cubrir así sus numerosas deudas.

La misteriosa dama de blanco

Pero claro, esta novela se titula La dama de blanco y aún no he comentado nada sobre ella. Pues bien, ha llegado el momento.

La noche antes de que Walter abandonara Londres para dirigirse a Cumberland, se topó con una misteriosa mujer toda vestida de blanco que le preguntó una dirección y a quien él ayudó gustoso. Mientras la acompañaba a su destino, la joven le habló con temor de un barón que se había portado con ella de la manera más infame y le dio a entender que en el pasado tuvo relación con los habitantes de Limmeridge.

Al poco de su llegada a Limmeridge, Walter es testigo de un anónimo que recibe Laura, donde la avisan de que no debe casarse con sir Percival de ninguna de las maneras. Indagando sobre la autoría de esta nota, Hartright vuelve a toparse con esa misteriosa dama vestida de blanco.

¿Quién es esta joven? ¿Por qué no quiere que Laura se case con sir Percival?

Wilkie Collins, gran exponente de la literatura victoriana

Uno de los escritores más innovadores de la época victoriana fue Collins, prolífico autor que escribió casi una treintena de novelas, además de teatro, relatos y obras de no ficción. La piedra lunar y la que nos ocupa, La dama de blanco, están consideradas como las precursoras del género policíaco, aunque lo curioso es que ningún policía aparece en nuestra historia, pero sí que hay una, o podríamos decir varias, investigaciones que nos mantendrán en un alto estado de alerta durante toda su lectura.

“El crimen de un necio es el que se descubre, y el crimen de un hombre inteligente es el que no se descubre jamás.”

Entre otras novedades que incluyó en sus historias, se encuentra el uso del narrador múltiple. En La dama de blanco, nos encontramos una narración escrita a varias voces, todas en primera persona. Estos narradores nos irán contando los sucesos desde su propio punto de vista. El dominio estilístico del autor es formidable, dotando de un lenguaje exclusivo y propio a cada uno de sus personajes, haciendo que la distinción entre ellos sea notable.

Los clásicos siempre de actualidad

Lo bueno de leer clásicos es esa sensación de perdurabilidad, parece que no pasan de moda y también nos hacen sentir que los humanos caemos una y otra vez en los mismos errores. Es cierto que hay muchas cosas que han cambiado y, a pesar del gran sentido del humor que tiene Collins y la gran admiración que siento hacia él, no puedo dejar de obviar que en muchos momentos hace gala de algún comentario que podríamos tachar de machista, pero hay que saber «perdonarle» por estar escrito en la época en la que vivió.

Es una obra larga pero amena, donde las descripciones cobran una gran importancia y podemos leer párrafos enteros dedicados a describir una estancia o personaje. Esto puede que sea motivo de que muchos lectores de hoy en día, acostumbrados a tramas ágiles, encuentren este tipo de literatura un tanto farragosa. Aun así, yo animo a todo el mundo a que le dé una oportunidad a esta novela, a Collins y a los clásicos en general.

“Nuestras palabras parecen gigantes cuando pueden perjudicarnos y resultan pigmeos cuando intentan prestarnos un buen servicio.”

 

Marta Pérez

Título original: The Woman in White
Título: La dama de blanco
Autor: Wilkie Collins
Traducción: Laura Martín de Dios / Maruja Gómez Sagales
Editorial: Penguin Random House
Páginas: 880 
Fecha de publicación: junio 2016

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