La chica de al lado – Jack Ketchum

La chica de al lado

Brian Keene, autor y podcastero estadounidense, ha sido el encargado de escribir el prólogo que inicia el descenso hasta la penuria de la obra que aquí tiene lugar. En él, Keene hace un resumen de cómo ha evolucionado el género de terror a lo largo de la historia, así como de la figura que representa para sí mismo Jack Ketchum (pseudónimo de Dallas William Mayr) (Nueva Jersey, 1946 – Nueva York, 2018) y de lo que ES (en mayúsculas) La chica de al lado. Creo que para los que se inician en este categoría narrativa (una servidora, si eludimos aquellas novelas de juventud llamadas Pesadillas), hacerlo en su compañía te hace dilatar tu visión y tener eso que algunos eruditos llaman «amplitud de miras» sobre lo que puedes o no encontrar entre sus páginas, aunque luego te estampes contra la pared con el infierno que viene a continuación.

Bienvenidos al terror emocional

Siempre creí que el terror en su más simple concepto trataba de sustos, agonía, muertos vivientes, Frankenstein, la matanza de Texas, fantasmas, exorcismos, cementerios… Ahora, tras leer este libro, me doy cuenta de que la humillación o la denigración que un grupo de personas —o un líder aupado por sus secuaces— ejerce sobre otra es lo más vejatorio y monstruoso que un ser humano puede hacerle a otro por el placer de divertirse. Y la vergüenza, ¿dónde queda? ¿Y el pudor? De eso trata La chica de al lado, de eso y de la culpabilidad de quienes deciden ser observadores y callar los ultrajes justificándolos, tal vez, en un inconsciente aún por madurar.

La chica de al lado es terror, sí, del que te aplasta el estómago, del que te eriza el vello de la piel, del que hace que descubras lo más bajo de una persona, allí donde la crueldad deja de tener sentido y se convierte en locura. Es terror, sí, emocional, del que asusta cuando ves que la historia que narra bien podría ser una historia verídica (no lo es, pero está basada en el caso de la joven Sylvia Likens, «el caso de abuso físico más terrible del estado de Indiana»). Esa es la pena de esta novela, su realismo incipiente que nos hace tomar conciencia de la maldad gratuita del ser humano hacia su misma especie. ¿Por qué? Porque puede. Porque tiene lo que hace al loco creerse invencible: PODER.

[…] comencé a aprender que la ira, el odio, el miedo y la soledad son un botón que espera el tacto de un solo dedo para desbocarse hacia la destrucción. Y aprendí que esos sentimientos pueden tener el sabor de la victoria.

Jack Ketchum y el poder de sus palabras

Una sola palabra en un folio puede significar mucho y representar nada. Esa misma en una frase, le da sentido a la oración pero no va más allá de eso. Si esa palabra la englobamos en un párrafo y este en su contexto, puede ser algo armonioso, humillante o letal. Ese es el poder de un escritor (de uno bueno, claro). Eso es lo que ha hecho Ketchum en La chica de al lado porque, desgraciadamente para mí, posee una naturalidad pasmosa a la hora de relatar hechos tan crueles. Y digo desgraciadamente porque lo que consigue trasmitir con esas palabras es algo tan doloroso como maravillosa es su forma. Es como si estuvieras sentada en la butaca de un cine viendo esas imágenes delante de ti y sentir lo que sus protagonistas sienten. 

Influenciado por Robert Bloch —autor de Psicosis—, mentor y amigo, y además siendo representante de Henry Miller —Trópico de Cáncer—, Ketchum fue galardonado con varios premios Bram Stoker por sus obras y relatos (The Box, Closing Time, Peaceable Kinkgdom, Gone). Algunas, incluso, fueron llevadas a la gran pantalla. La chica de al lado es una de ellas considerándola, además, un influyente ensayo de torture porn. Pero su pasión por el salvajismo y la misoginia en sus escritos le granjeó no solo premios: fue denunciado por la revista Village Voice, que le acusó de introducir en sus trabajos «pornografía violenta».

Pese a todo ello, su reputación y escritura le ha convertido en uno de los autores más importantes del panorama contemporáneo en cuanto a literatura de terror y elogiado por uno de los grandes en el género: Stephen King.

La editorial del terror

De su amplia bibliografía —más de una veintena—, dos de sus obras ya han sido traducidas a nuestro idioma y publicadas por La biblioteca de Carfax, una editorial especializada en novela de terror en todo su conjunto.

El horror, o más concretamente el miedo, es una de las seis emociones primarias establecidas por el psicólogo Paul Eckman en 1972. Como emoción que es, no se puede medir, no es algo tangible ni material; ni siquiera objetivo. Es subjetivo y, como tal, cada uno lo experimenta a su manera. Es por eso que esta editorial apuesta por disponer de una amplia variedad de novelas y escritores que, pese a tener ese miedo como punto de fuga, las líneas que bifurcan de él bien pueden contener fantasmas, vampiros, casas encantadas o mutilaciones. Y no importa si estas son actuales o de autores de siglos pasados, pues el miedo no entiende de tempos ni de épocas, simplemente es.

Las niñas de Alcàsser

No tengo otra obra con la que poder comparar La chica de al lado y, tras leer esta, creo que nunca la tendré. Sin embargo, hay algo que apareció en mi mente durante la segunda mitad del libro. Un hecho real que sucedió en 1992 y del que los medios de comunicación y la prensa, así como ciertos familiares, se encargaron de mancillar y sacar sus mierdas mientras la sociedad —afortunadamente no toda— se relamía con el dolor ajeno y Netflix decidía, mucho tiempo después, plasmarlo en una serie de televisión: las niñas de Alcàsser. El infierno que ellas vivieron es lo más parecido al infierno que puedes encontrar en estas páginas. Y sí, ya lo decía Douglas E. Winter en su discurso durante la ceremonia de los premios Bram Stoker de 1998 y lo apuntaba Paco Atero en Joyride: «el terror no es un género. Es una emoción», pero a veces esa emoción traspasa los límites de la miseria humana.

La esperanza se convirtió en frustración, la frustración en ira y la ira en una resignación sorda. Entonces el ciclo comenzó de nuevo. 


Alba R. Prieto

 

Título original: The Girl Next Door
Título: La chica de al lado
Autor: Jack Ketchum
Traducción: María Pérez de San Román
Editorial: La biblioteca de Carfax
Páginas: 336
Fecha de publicación: noviembre 2020

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