Karen Peralta: “Siempre escribí a escondidas”

Karen Peralta
Karen Peralta / © René Frohnecke

Editada por Roca, El recuerdo del olvido es la primera novela de la escritora Karen Peralta (México, 1976). Una excelente obra con fondo histórico que narra la historia de cuatro mujeres que se alistaron voluntariamente en la Cruz Roja. Una hermosa reivindicación del trabajo de las enfermeras, la amistad, la solidaridad y de cómo la vida y el amor se abren paso incluso en la oscuridad.

Negra y Mortal. ¿De dónde nació el impulso de escribir esta novela?

Karen Peralta. La semilla de esta novela se sembró mientras leía El Paciente Inglés de Michael Ondaatje, una preciosa novela ambientada al final de la II Guerra Mundial. Uno de los personajes secundarios es precisamente una enfermera voluntaria que sirve para la Cruz Roja canadiense. Más allá de que el personaje es bellísimo, Hanna se convirtió en mi primera voluntaria. Aunque el personaje es ficticio, alimentó en mí una curiosidad tremenda que fue la que me llevó a buscar al resto de mis voluntarias, todas ellas mujeres de carne y hueso con historias profundamente estremecedoras. De ellas emanó mi novela.

NyM. Si hablamos de tiempo, en la nota de la autora menciona que, en documentarse y en redactarla, ha invertido siete años. ¿Nos puede decir si recuerda alguna historia que le llamara la atención?

K.P. Muchas, por no decir todas. La novela está repleta de anécdotas reales, por ejemplo, el traslado y desembarque en Normandía, los bombardeos cerca de los hospitales de campaña, el escenario, camastros y rutina en el tubo (metro) londinense, el bombardeo que presencia Mary-Anne al llegar a Londres, la escena en la que Sarah se corta el cabello para que lo usaran como hilo de sutura, la entrada al campo de concentración de Bergen-Belsen, la escena en la que Sarah recibe la carta en donde se le notifica que su esposo ha muerto en combate, la ejecución de un cura y una monja en Italia… En fin, gran parte de la novela está inspirada en hechos reales. Por supuesto, tuve que cambiar detalles importantes para mantener intacta la ficción.

NyM. En el proceso de escritura de El recuerdo del olvido, ¿dónde se ha encontrado más cómoda: en las descripciones, en los diálogos, en la creación de los personajes…?

K.P. Definitivamente en la creación de los personajes. Ellas son maravillosas. He llorado, reído y sufrido al crearlas, al revivirlas y al releerlas.

El recuerdo del olvido

NyM. ¿Tiene un espacio determinado para escribir y algún horario fijo?

K.P. Escribo en el comedor, siempre de noche y trato de dedicarle unas ocho horas, al menos, cuatro veces por semana.

Portada de El recuerdo del olvido / © René Frohnecke

NyM. ¿La describiría como una novela feminista, justo ahora que estamos consiguiendo la doctrina social que trata a los hombres y mujeres como iguales?

K.P. Sí, es una novela feminista.

NyM. Aunque proviene del sector comercial, cuéntenos un poquito de usted. ¿Cuál fue su formación y cuándo empezó a escribir?

K.P. Empecé a escribir en la pubertad, como muchos de mis colegas. Desde los doce años comencé a hacerlo de manera más «formal» a través de discursos con los que después participé en concursos de oratoria, incluso a nivel nacional. En esos años también escribí radionovelas, obras teatrales y cuentos. Mis primeros relatos largos surgieron en la adolescencia y durante muchos años también llevé un diario. Siempre escribí a escondidas, me daba mucha vergüenza que se supiera que escribía e incluso lo dejé por un tiempo, justo cuando entré a la universidad. En ese tiempo tuve demasiadas distracciones y la literatura se volvió un pasatiempo nada más. Estudié Relaciones Internacionales e hice carrera en el área de comercio exterior, mayoritariamente en la industria de la aeronáutica civil.

NyM. En el ámbito literario, muchos escritores han dicho que el confinamiento ha sido productivo. ¿Cómo ha sido para usted? ¿Le han servido estos meses de parón para retomar lecturas pendientes? ¿Cómo ha afectado en su primera publicación?

K.P. El confinamiento para mí fue como un proceso de duelo, textualmente; empecé con la negación y terminé con la aceptación. Las primeras semanas fueron durísimas: la incertidumbre, el miedo, el encierro en cuatro paredes con trabajo remoto, intentando distraer a mi hija de cuatro años en medio de una videoconferencia mientras mi marido estaba exponiendo en otra junta a dos metros de distancia. Terminaba exhausta, sin ganas de escribir ni media oración, mucho menos de leer. Al transcurrir las semanas, nos fuimos adaptando, poco a poco nos inventamos una rutina nueva y yo retomé mi espacio a través de caminatas vespertinas, religiosamente todos los días. También reanudé la lectura con Ioan Grillo y Stephen King. Entonces volvió la inspiración, la imaginación, y volví a escribir. No he parado desde entonces.

En cuanto a la segunda parte de la pregunta, esta pandemia me despojó de la posibilidad de presentar mi novela en España. Fue triste porque lo planeé con mucho amor durante varios meses y al final no sucedió y ya no sucederá, sin embargo, no me he permitido desanimarme, he puesto las cosas en perspectiva. La editorial me ha apoyado muchísimo y la novela es una realidad, pese a la pandemia. 

NyM. Muchas veces no solo nos hablan las palabras, sino que también lo hacen las fotografías antiguas. Creo que durante el período de documentación ha descubierto algunos secretos en ellas. ¿Qué sentimientos le despierta la foto de la portada del libro y qué le llevó a elegirla?

K.P. Una buena parte de mi trabajo de investigación consistió en recopilar fotografías y documentos, así que mis voluntarias están también hechas de imágenes inolvidables, como la de la portada, que es preciosa. Fue mi editorial quien encontró esa fotografía, cuando me la enviaron se me crisparon todos los vellos de la piel. De inmediato dije «sí, esa es mi portada».

NyM. Estoy convencida de que, siendo escritora, es primero una gran lectora. ¿Nos podría decir qué le gusta leer y si tiene algún escritor de referencia?

K.P. Me gusta mucho la ficción histórica, biografía, romance, investigaciones periodísticas y, por supuesto, historia dura. Entre mis favoritos está Leon Uris, Frank McCourt, Jojo Moyes, Silvia Navarro, María Dueñas, Arturo Pérez-Reverte, Ildefonso Falcones, en fin, muchísimos. Últimamente me volví fan de María de Lourdes Victoria y de Mónica Castellanos.

NyM. ¿Por qué eligió Argentina como destino de la protagonista y no México, siendo su país natal?

K.P. Por razones técnicas. El personaje que narra la novela tenía que ser fidedigno. Argentina fue el único país de Latinoamérica que cumplía con el escenario ideal. Primero porque, durante y al finalizar la IIGM, recibió una oleada migratoria bastante plural. Durante los años treinta y cuarenta convergieron en este país españoles, alemanes, italianos y también muchos judíos que buscaban anonimato, refugio y segundas oportunidades. En segundo lugar, porque está bien documentado que Argentina favorecía a los países del eje; cuando finalmente declaró la guerra a Alemania y a Japón, el 27 de marzo de 1945, la guerra estaba a dos meses de concluir. Si bien México también recibió una ola migratoria importante, esta se compuso mayoritariamente de españoles que huían de la Guerra Civil. Hubiese sido difícil justificar la huida de Christian Bauer a México, pues México fue contundente con su postura anti nazista, antifascista y pro-estadounidense. Finalmente, Argentina es un país al que le tengo un gran cariño. Viví una temporada allí y se quedó para siempre en mi memoria. Buenos Aires tenía que ser parte de mi novela.

NyM. ¿Qué consejo le daría a aquellas personas que quieren empezar a dar sus primeros pasos en el mundo literario, pero que, debido a diversas circunstancias, no terminan de decidirse?

K.P. Les aconsejaría que lo intenten, pero, sobre todo, que lo disfruten. De nada sirve escribir con estrés, expectativas y miedos. Hay que dejar que las historias fluyan, que cobren vida, que se desarrollen. Para perder el miedo ayuda mucho participar en concursos literarios, abrir un blog, armar una Fan Page. Hoy hay muchas herramientas para escritores noveles e independientes, esto hace que el sueño de publicar sea asequible, lo difícil es vencer el temor a salir del armario.

NyM. ¿Está trabajando actualmente en una nueva novela? En caso afirmativo, ¿nos puede adelantar algo?

K.P. Sí, en enero de 2019 comencé a escribir mi nueva novela, también de corte histórico y con personajes femeninos fuertes. A diferencia de mi primera novela, esta tiene mucho más que ver con México. Llevo más o menos la mitad de la novela y va desarrollándose estupendamente bien, aunque lleva su tiempo porque el proceso de investigación es arduo, pues el tema central de la novela es complejo y no hay mucha bibliografía, pero puedo adelantarles que habrá mucha acción, escenas estremecedoras y una historia inolvidable.


Mayte Expósito

1 Comment
  • Rodolfo Ramos
    Publicado a las 06:05h, 22 julio Responder

    Esperando y deseando el mejor de los éxitos para K.P. y para su gran libro, El Recuerdo del Olvido .

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