JM Ferri: «No conozco a nadie del servicio secreto, al menos que yo sepa…»

JM Ferri
JM Ferri / © Foto cedida por el autor

La primera novela de JM Ferri (Villena, Alicante, 1980), Jinetes en la tormenta, nos sitúa en la capital para mostrarnos las entrañas de los cuerpos nacionales de inteligencia y seguridad. Aun englobándose de forma más precisa en el thriller, la novela incluye una importante crítica en relación con la corrupción que se manifiesta en las élites del poder.

Negra y Mortal. Uno de los personajes principales de Jinetes en la Tormenta es hacker, y a lo largo de la novela se nos presentan distintos escenarios vinculados a su actividad. ¿Cómo ha sido el proceso de documentación para que la historia resulte verosímil?

JM Ferri. Aunque para los “profanos” en el mundo de la ciberseguridad es un tema que se nos presenta como oculto y misterioso, afortunadamente hay mucho material disponible en la red para comprender cómo funciona. Así que descargué muchos podcasts, vi muchos vídeos y consulté muchos blogs sobre hacking. Durante la escritura, consulté con gente que sabe del tema mucho más que yo, especialmente para confirmar que las situaciones que se planteaban en la novela fuesen técnicamente posibles. Al final, como en cualquier otro aspecto, se trata de hacer un buen trabajo de documentación para que cualquiera que conozca un poco este mundillo no se eche las manos a la cabeza durante la lectura.

NyM. Las élites del poder forman la fuerza antagónica que mueve a los protagonistas. ¿Ese punto de vista construye su denuncia social?

J.M.F. En la novela negra clásica, el asesino es el mayordomo. En la moderna, es el sistema. La frase no es mía, se la he robado a Carlos Salem, pero me parece que define muy bien lo que debe ser una novela criminal actual. En Jinetes de la Tormenta también quería reflejar esa característica, y como habrás visto, los tres protagonistas enfrentan sus puntos de vista según su particular visión de la sociedad. Pretendía poner los temas sobre la mesa y que fuese el lector quien extrajese sus propias conclusiones.

NyM. Define muy bien esos submundos vinculados a los cuerpos de seguridad. Hay policías y agentes de inteligencia cuya voz parece surgir de la realidad. ¿Ha tenido contacto directo con ellos para crear a los personajes?

J.M.F. No, no conozco a nadie del servicio secreto, al menos que yo sepa… Una vez más, labor de documentación. He leído toda publicación que he sido capaz de encontrar acerca del CNI, intentando contrastar informaciones. Para conocer detalles sobre la Policía Nacional sí he podido hablar con un agente, que ha tenido una paciencia infinita para soportar mis interrogatorios.

NyM. ¿Cuándo decidió empezar a escribir? Es la primera novela que publica, pero ¿tiene más en el cajón?

J.M.F. Nunca había llegado a ponerme en marcha con un proyecto literario, se trataba más bien de un hobby, de un desahogo. Redacté un par de manuales relacionados con mi profesión (técnicas de comercio internacional) y empecé a darle vueltas a la idea de escribir una novela propiamente dicha. La decisión llegó tras colaborar con un programa de radio local dirigido por unos amigos. No tenía plan de trabajo, ni fecha prevista, simplemente escribía a ratos. Con la dichosa pandemia tuve tiempo de tomármelo más en serio, planificar el proyecto y dedicarle el tiempo necesario. Y aquí está el resultado.

NyM. ¿Cuáles son sus libros de cabecera? ¿Qué autores le han inspirado?

J.M.F. Las desventuras de Phillip Marlowe, el detective creado por Raymond Chandler, encabezarían la lista, con El Padrino de Mario Puzo muy de cerca. También me gusta mucho Sherlock Holmes. Del panorama nacional, me encanta Lorenzo Silva, aunque hay mucho talento: Gómez Jurado, Carmen Mola, Manel Loureiro, Dolores Redondo, Pérez Gellida, Julia Navarro… la lista sería muy larga.

NyM. ¿En qué está trabajando ahora? ¿Habrá una segunda parte?

J.M.F. Pues sigo con los Jinetes, porque creo que han quedado muchas cosas por desvelar y me gustaría profundizar más. Confío en que este mismo año pueden estar listas la segunda parte y el cierre de la trilogía, porque el hilo conductor y los personajes están diseñados desde que comencé a escribir la primera. También es verdad que estoy siendo más minucioso, porque a mucha gente le ha gustado la primera y quiero mantener el nivel.


Roser Ribas

1 Comment
  • Interrobang
    Publicado a las 16:53h, 20 febrero Responder

    En la novela negra clásica es imposible que el asesino sea el mayordomo, ya que, de haberlo, estaría detenido acusado de un asesinato en una novela policiaca clásica. Coartada irrefutable.

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