Inspector Solo – David Jiménez «el Tito»

Inspector Solo – David Jiménez «el Tito»

Inspector SoloDavid Jiménez “el Tito” (Cartagena, 1978) vuelve a poner en el primer plano a la ciudad de Cartagena con su última novela negra ‘Inspector Solo’ (Ediciones Versátil). Después de su primera entrega con ‘Muertes de sobremesa’, el escritor nos narrará la aparición de una prostituta de origen rumano asesinada en su domicilio. Un hecho que, por desgracia, no es ajeno a la realidad y que hoy en día sucede con demasiada habitualidad en un colectivo desprotegido y repudiado.

LA SOLEDAD

Marcial Lisón es un inspector de la Policía Nacional muy poco dado a las relaciones interpersonales y con una personalidad muy difícil. Es antisocial y solitario, de ahí el apodo que se ha ganado por parte de sus compañeros de “Solo”. Marcial, únicamente se entiende con Sasha, una prostituta rumana dotada de una gran belleza y carácter frío, con la que satisface sus necesidades más primitivas y por la que siente algo más que puro deseo carnal.

“Estaba cansado de follársela, sin embargo, se moría de ganas de hacerle el amor”

El inspector “Solo” libera su mente embriagándola con las “rubias”, ya sean de barril, de lata o de cristal, error que le causará más de un problema durante toda la novela. La única escapatoria la encuentra en los paseos que da con su perra galga, de nombre Sola, rescatada de los contenedores de basura después de haber sido maltratada, usada y tirada como un pañuelo de papel. Únicamente en estos momentos deja atrás su soledad y sus martirios interiores cuando ya no encuentra una esquina posible por donde girar.

LOS FANTASMAS DEL PASADO

La vida del inspector viene marcada por la aparición, dieciocho años atrás, del Asesino del café, personaje que de una forma u otra, inició la descomposición de todo su entorno familiar, abriéndole los ojos a la gran mentira que crearon sus padres. Este “personaje” también contribuyó a la pérdida irreparable de su compañero Santibáñez e hizo que tuviera que ver a su mentor, Alfonso Villanueva, ingresar en la cárcel, fruto de la corrupción a la que sucumbió.

A todos estos sucesos, ahora habrá que sumarle la muerte de Sasha: una nueva tragedia en la maltrecha vida del inspector Solo y un suceso que provocará que Marcial le dé la bienvenida definitiva a su demonio interno, su otro yo. Hasta la fecha, solo le había provocado algunos momentos de enajenación mental, pero ahora desconoce si se ha apoderado de él y ha tomado la iniciativa de actuar por cuenta propia.

El inspector ha despertado en el interior de su vehículo estacionado en frente del domicilio de Sasha, con la misma ropa que llevaba por la noche y borracho. Situación que le provoca que no recuerde nada de lo sucedido la noche anterior. ¿Habrá sido él el causante de la muerte de la prostituta?

“Jamás dejes que te doblegue. Si lo hace, aunque solo sea una vez, nunca más recuperarás su control”.

La investigación está en marcha y el inspector Solo deberá desviar la atención de su compañera Zoe Ochoa para evitar que las sospechas del asesinato de Sasha recaigan sobre él. Zoe era la única persona en la que podía confiar después de Sasha, pero conocedor que ya no es la policía novata e inexperta de antaño que sentía devoción profesional por él, ya no puede contar con ella. Su compañera ha iniciado una relación sentimental con otro policía que siente un odio profundo hacia él, y si descubre que conocía a la prostituta y que horas antes de su asesinato ha estado con ella, estará perdido.

COMO LA VIDA MISMA…

David Jiménez “el Tito” consigue dotar a Marcial de tal realidad, que ha sido capaz de que me viera paseando a Sola al llegar del trabajo para airear mi mente de preocupaciones, que llorara como nunca antes lo había hecho ante la enfermedad y la pérdida de mi perra o sentirme acompañado de varias “rubias” para intentar conciliar el sueño y dejar la mente en blanco.

Estamos ante una trama con mezcla de crímenes, prostitución y corrupción, temas que están al orden del día en nuestro país. El Cartagenero ha sabido mezclar estos ingredientes junto con el uso de un lenguaje coloquial al alcance de cualquier tipo de lector, una tensión narrativa constante, y un amplio elenco de personajes de diferentes escalas sociales y con un rol muy concreto. Resultado: una gran novela.

Está narrada por un narrador omnisciente y repleta de una gran cantidad de diálogos, característica que permite leerla con gran fluidez y agilidad, a pesar de sus casi cuatrocientas páginas, demasiadas según la humilde opinión de un servidor.

Un aspecto a tener en cuenta también, son las continuas referencias a lo largo de la novela hacia el asesino del café, detalle que haría recomendable la lectura previa de ‘Muertes de sobremesa’, pero…

“Aún no es tiempo de peros”

 

Ricard Pascual

Título: Inspector Solo
Autor: David Jiménez “El Tito”
Editorial: Ediciones Versátil
Páginas: 379
Fecha de publicación: septiembre 2017

2 Comentarios
  • Manuel Acosta
    Publicado a las 08:09h, 31 mayo Responder

    Muy buena reseña, a mi este libro me gustó bastante. Se nota mucho la evolución de David como escritor. Ahora vamos a por el tercero.

    • Ricard Pascual
      Publicado a las 09:39h, 31 mayo Responder

      Estoy contigo Manuel, me ha gustado mucho la forma de escribir de David y la novela. Ahora a por la siguiente, que creo que aún es mejor. Un saludo.

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