Nil Kandel: “Creo que el talento es importante, pero no es suficiente”

Nil Kandel
Nil Kandel / © Foto cedida por el autor


Nil Kandel
(Sabadell) publica La vida oculta de la ciudad, su segunda novela negra tras darse a conocer en 2019 con La última carta de Nagore (Editorial Cronos). En ella seremos conscientes de que, muchas veces, aquellos actos del pasado que en su momento pasamos desapercibidos borrándolos de nuestra mente, son los responsables de las acciones que se desarrollan en el tiempo presente. 

Negra y Mortal. La trama inicial de la que parte La vida oculta de la ciudad transcurre en un hospital de Tel Aviv. ¿Por qué Israel? No es un escenario muy común.

Nil Kandel. Cuando empecé a desarrollar la trama pensé que Tel Aviv era una ciudad que encajaba muy bien en el inicio de la novela. Los conflictos sociales y políticos que existen en Israel me ayudaron a hilvanar la historia que quería contar. Algo parecido me sucedió con La última carta de Nagore, mi anterior novela. En este caso me pareció ideal situar la parte principal de la trama en Euskadi, por motivos parecidos.

NyM. Esta es su segunda novela publicada de género negro. ¿Qué le apasiona de las novelas negras y en qué referentes literarios le gusta inspirarse?

N.K. Me apasiona sobre todo la profundidad que suelen mostrar los personajes. La novela negra nos invita a instalarnos en la mente de los personajes y sin darnos cuenta formamos parte de la trama. Suelen ser gente atormentada y emocionalmente herida. Los protagonistas no son héroes invencibles ni triunfadores dispuestos a afrontar todos los retos posibles. Es gente normal que podemos encontrar en cualquier calle y en los bares más sórdidos, gente que lucha para superar sus adversidades. En cuanto a referentes literarios, citaré en primer lugar a Edgar Allan Poe. Lo descubrí en el inicio de mi adolescencia y me entusiasmó. A partir de ese momento empecé a escribir cuentos y relatos cortos, con la intención de generar climas de misterio. Unos años más tarde leí a autores como Dashiell Hammett, Raymond Chandler y Patricia Highsmith y también me fascinaron. Entonces pensé que me gustaría escribir novelas de ese estilo y decidí acercarme todo lo posible a la novela negra.

NyM. Ha conseguido crear un entramado con múltiples intrahistorias muy bien hilvanadas sin dejar nada fuera. ¿Cuál es su proceso de escritura?

N.K. Antes de empezar a escribir intento crear una idea que me resulte atractiva y que me conecte con alguna trama. Me gusta caminar entre los bosques e imaginar historias y personajes. Luego escribo un esquema sencillo que me sirva de guía y anoto los aspectos importantes de los personajes principales, sobre todo a nivel psicológico. Si compruebo que eso puede convertirse en una novela interesante, empiezo a trabajar en un primer borrador. A medida que avanzo en la escritura intento enriquecer la trama. Doy profundidad y vida a los personajes, aparecen personajes que no había previsto y suceden acciones y situaciones imprevistas. Una vez he terminado ese borrador, lo reescribo todas las veces que considero necesarias, hasta que me siento satisfecho.

NyM. ¿Cree que un escritor nace o se hace?

N.K. Creo que el talento innato es importante para cualquier actividad artística, pero en la mayoría de los casos no es suficiente. Los novelistas necesitamos mucha constancia y trabajo si queremos conseguir buenos resultados. Debemos ser muy disciplinados y perseverantes para mejorar nuestra narrativa, exprimir las vivencias de cada día para incorporarlas a nuestros proyectos. Y así año tras año. Es ese proceso lo que nos ayudará a crear mejores obras. De poco le sirve a un escritor ese talento con el que nace si no se esfuerza día tras día.

NyM. En esta obra hay muchas referencias musicales. ¿Qué importancia tiene la música en su vida?

N.K. La literatura y la música son mis grandes pasiones. En mi adolescencia dediqué muchas horas a leer y a escuchar música. Sobre todo rock progresivo. Aunque también escuché muchos discos de pop-rock, música clásica, jazz y blues. Estuve varios años tocando el bajo eléctrico en algunas bandas de rock progresivo. Tocaba el bajo eléctrico y escribía letras de canciones. Por eso me gusta que la música esté muy presente en mis novelas. En el caso de La vida oculta en la ciudad, es el jazz la música que predomina.

NyM. ¿Ha recorrido todos los escenarios que plasma en la obra?

N.K. No, no todos. He estado en casi todas las ciudades que aparecen en la novela, pero no en Tel Aviv. De todos modos, aunque no haya estado en Israel, hace mucho tiempo que me interesa lo que ocurre en ese país y los conflictos que allí se sufren y se viven, y cómo esos conflictos influyen en la política de otros países.

NyM. La novela negra suele llevar implícita una denuncia social. ¿Cuál es la de La vida oculta de la ciudad?

N.K. Al plantear la novela pensé en el abuso de poder que mucha gente sufre, ya sea por su procedencia, su cultura, clase social o por su mala suerte. Quise situar la parte principal de la trama en esos submundos que existen en las grandes ciudades. En este caso, Barcelona. Esas calles que apenas se muestran y donde vive gente que a casi nadie importa. Gente que sobrevive en situaciones extremas, golpeada por la desdicha, y de la que a veces alguien se aprovecha para sacar un beneficio.

NyM. ¿En qué está trabajando ahora?

N.K. Estoy revisando la que será mi próxima publicación y preparando los últimos detalles. El tema de la portada, la sinopsis y la edición en general. También estoy trabajando en el borrador de una novela que me gustaría terminar este año.


Alba R. Prieto

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