En la casa vacía – Manuel Barea

En la casa vacíaManuel Barea (Sevilla, 1989) nos presenta a Eva, una mujer que está tocando fondo, que está llegando al límite de sus fuerzas tanto física como mentalmente. En la casa vacía es una novela dura de las que te remueven y te dejan un regusto amargo.

Juegos estilísticos

El autor sevillano nos ofrece una historia estructurada en tres partes bien diferenciadas, estilísticamente hablando.

En la primera nos encontramos un relato en el que Eva, protagonista absoluta de En la casa vacía, nos habla en primera persona a modo de fogonazos. Frases cortas, tanto que a veces solo incluyen una única palabra. Así, de modo seco, frío, conciso, vamos conociendo las penurias que pasa esta mujer para sobrevivir día a día.

La segunda parte podríamos considerarla un interludio, un tránsito de una etapa a otra. El cambio de estilo es patente, la narración se vuelve tradicional y dura apenas unas páginas.

Y entonces llegamos a la última, a la tercera, esa en la que Manuel Barea nos deja sin aliento, una narración en la que hay un único párrafo y encadena una frase tras otra llevándonos adelante y atrás en el tiempo. Cambia de narrador en segunda persona a narrador omnisciente con tal velocidad que consigue que el lector se sienta confuso, se sienta tan perdido como la protagonista, que no ve esperanza en su vida. Acompañamos a Eva en esa caída en picado y, como en toda caída, no salimos indemnes.

Dolor y mucha oscuridad

En la casa vacía es una apuesta arriesgada, bien escrita y de una gran crueldad. Hoy, que nos gusta etiquetarlo todo, nos podemos sentir perdidos a la hora de clasificar esta novela dentro de un género u otro. Podríamos considerarla simplemente narrativa, pero es una historia tan oscura, con tanta carga de crítica social, que piensas que su sitio está en el noir más puro.

No es una lectura fácil a pesar de su corta longitud. Ese juego de Barea, de desorientar al lector, estoy segura de que no es del gusto de todo aquel que se aventure a leer su novela. Más de una vez, en esa parte final en la que un borbotón de ideas y de información te asaltan, tuve que leer y releer para saber si estábamos en el presente o en el pasado. Pero claro, esa es la intención del autor: que nos sintamos aturdidos como Eva, anulada por un dolor que le impide hasta ponerse en pie.

Barea también nos hace mirar hacia esa España vaciada que no es tan idílica como la pintan y cuyos habitantes no perdonan que te salgas del camino marcado.

 

Marta Pérez

Título: En la casa vacía
Autor: Manuel Barea
Editorial: Alrevés Editorial
Páginas: 200
Fecha de publicación: febrero 2020

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