En defensa de Jacob – William Landay

En defensa de Jacob

Los seres humanos necesitamos vivir en sociedad. Esto comporta una serie de beneficios pero, al mismo tiempo, obliga al cumplimiento de unas normas. Las relaciones sociales entre los miembros de una familia, entre los vecinos y los adolescentes de la tranquila ciudad de Newton (Massachussets) conforman la base del argumento de En defensa de Jacob, escrita por William Landay (Boston, 1963).

La apacible vida diaria en esta población se ve sacudida por la aparición del cuerpo sin vida de Ben Rifkin, un chico de 14 años. Tres grandes heridas en el pecho del joven y la abundante sangre junto al cadáver evidencian que ha sido una muerte violenta. 

La investigación judicial queda asignada a Andrew «Andy» Barber, ayudante del fiscal del distrito con veintidós años de experiencia. Sin embargo, pronto deberá ser apartado de su cargo, puesto que las primeras indagaciones convierten a su hijo Jacob en el principal sospechoso del crimen.

CONFLICTO FAMILIAR

Landay plantea su novela desde un punto de vista legal. Lo hace con conocimiento de causa, ya que trabajó, durante siete años, como asistente del fiscal del distrito de Middlesex, el mismo puesto que ocupa Barber en la ficción. 

No obstante, En defensa de Jacob no es, principalmente, una novela de asuntos jurídicos, sino que más bien profundiza en aspectos relacionados con la psicología y el comportamiento humano.

En primer lugar, los aborda en el seno de la familia Barber: el mundo de Andy y su esposa Laurie se derrumba en el momento en que conocen que su hijo se ha convertido en sospechoso de un asesinato. A partir de esto, el autor trata a cada miembro de la pareja de una forma distinta según cómo cada uno afronta esta situación y logra que nos planteemos las siguientes cuestiones: ¿conocemos verdaderamente a nuestros hijos? ¿Podríamos asegurar que nunca cometerán un delito?

GEN ASESINO E INCONSCIENCIA ADOLESCENTE

Por otra parte, Landay plantea un asunto peliagudo relacionado con el comportamiento humano. Se trata de indagar, desde un punto de vista científico, al respecto de si hay personas más predispuestas genéticamente que otras a cometer crímenes violentos

Este interesante debate se presenta en los pasajes en los que la familia Barber se entrevista con la doctora Vogel, especialista en psiquiatría. Andy estará obligado a escalar su árbol genealógico en busca de respuestas al comportamiento de Jacob.

No es solo la conducta adulta objeto de análisis,  En defensa de Jacob trata, también, el comportamiento humano desde una perspectiva adolescente. La inconsciente forma de proceder de los jóvenes, en muchos casos conflictiva, se plantea en una doble vertiente: la vida real y la virtual en las redes sociales. 

EL SISTEMA JUDICIAL DE ESTADOS UNIDOS

Landay critica, además, el sistema judicial de su país a través del personaje de Andy Barber. Esto puede percibirse de manera evidente en la reflexión que escribe, una vez que el fiscal responsable del juicio y el abogado defensor de Jacob han elegido al jurado. Se refiere a sus miembros en los siguientes términos:

No tenían nada en común, salvo su obvia falta de cualificación para esta tarea. Resultaba casi cómica su ignorancia de la ley y del funcionamiento de los tribunales, […].

La experiencia profesional del novelista nos guía por los siempre complejos vericuetos legales de Estados Unidos. Mediante unos didácticos interrogatorios y explicaciones, el lector asiste en primera fila al juicio en el cual se determinará el futuro de Jacob. 

 

Julio Megía

Título original: Defending Jacob
Título: En defensa de Jacob
Autor: William Landay
Traducción: Montse Roca
Editorial: Ediciones B
Páginas: 475
Fecha de publicación: abril 2020

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