El tiempo como enemigo – Darío Vilas

El tiempo como enemigoDarío Vilas (Vigo, 1979) plantea en El tiempo como enemigo la reconstrucción de la identidad en personas que se enfrentan a su pasado con dolor e incertidumbre. A su vez, afrontan la pérdida de seres amados. La muerte de alguien cercano, en ocasiones, supone un punto de inflexión en la vida de una persona. El autor, con una prosa fluida, retrata con naturalidad la crudeza del proceso del duelo. En el transcurso de esa realidad con la ausencia del ser fallecido, los personajes de la novela apuestan por cambiar de aires en busca de una mejor versión de sí mismos.

NUEVOS COMIENZOS

Almudena, Almu, Dena. Tres nombres para una mujer. Está dolida con su padre recién fallecido. Durante toda su vida, permite que Almudena sea una mujer frágil y sumisa en el trabajo. Detesta dicha asociación. Asimismo, rechaza el diminutivo Almu, ya que lo usaba su progenitor para referirse a ella. Ni la empleada dócil ni la hija obediente la representan más. De la destrucción de estas dos facetas surge Dena. Alguien más fuerte e independiente que cambia de ciudad, de trabajo y que reniega del piso paterno. Así intenta deconstruirse a sí misma. La incertidumbre palpita en la historia. Mantenerla constituye un gran acierto de Vilas. Carlos, coprotagonista del texto, personifica la duda. Unos años antes del presente narrativo, su novia Julia desaparece y sucede un accidente ferroviario en el convoy que su pareja solía coger. Él desconoce qué fue de ella. La incerteza ancla su corazón al pasado.

SOMBRA AQUÍ, SOMBRA ALLÁ

En el ámbito profesional, Carlos y su amigo Raúl impulsan una empresa de cosméticos naturales. El producto estrella es la Lepadama, una droga de uso cutáneo extraída de un ciempiés. Su éxito puede atraer a organizaciones criminales que quieran adquirirla. En el nuevo piso del joven emprendedor le acechan unos sueños recurrentes con una niña ubicados hacia 1970. Ocupar su mente en resolver este misterio lo aleja de pensar en Julia. La muerte rodea a Dena quien trabaja como maquilladora de cadáveres. Convive constantemente con cuerpos inertes. El autor, con meticulosidad quirúrgica, elabora las escenas del trabajo en la morgue. El detallismo con el que se relata la preparación de los cuerpos abunda en crudeza y naturalidad. Además, dicha meticulosidad muestra la faceta más segura y desenvuelta de la protagonista. Inmersa en sus tareas mortuorias, se solidifica la voluntad por alejarse de su pasado y abrazar una identidad nueva.

El tiempo como enemigo plantea cómo alguien puede empezar de cero. La novela está construida a través de una prosa detallista y cruda que se detiene en la cotidianeidad. La duda, el dolor, el peso del pasado o la impronta que dejaron los que ya no están pueblan la narración de Vilas.

 

Daniel Marchante

Título: El tiempo como enemigo
Autor: Darío Vilas
Editorial: Base
Páginas: 168
Fecha de publicación: junio de 2015

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