El secreto del olmo – Tana French

El secreto del olmo – Tana French

¿Puede una serie de fortuitos encuentros en la vida de Toby hacer que se replantee toda su existencia, incluso el sospechar de su propia familia? Tana French (Vermont, EE.UU., 1973), en ‘El secreto del olmo’, nos llevará a través de la mente humana a intentar reconstruir un crimen de hace mucho tiempo, olvidado entre el hueco de un olmo, y ver cómo algunas personas hacen frente a situaciones límite.

Entre estas páginas encontramos a Toby, un tipo con gancho y pocas preocupaciones en la vida. Acaba de librarse de una buena en el trabajo y está celebrándolo con los amigos cuando la noche toma un derrotero que le cambiará la vida: sorprende en su casa a dos ladrones que le pegan una paliza y lo dan por muerto. Mientras lucha por recuperarse de sus heridas y empieza a comprender que tal vez nunca vuelva a ser el mismo, busca refugio en la vieja casa familiar, donde irá a cuidar de un tío suyo moribundo. Hasta que descubren un cráneo en el tronco hueco del olmo que hay en el jardín. Conforme la policía va estrechando el cerco, se verá obligado a encarar a posibilidad de que su pasado no sea el que siempre había creído.

Ante nosotros se nos presenta una historia que se va desarrollando poco a poco. Nos va enseñando como es Toby, su mundo “perfecto”, donde no le hace falta de nada, y cualquier problema por grande que pueda ser, tiene solución, ya que siempre ha salido airoso de todo: de las expulsiones del colegio, broncas, problemas en el trabajo…

Tiene aparentemente una vida buena, sin preocupaciones, sin lamentaciones con el dinero, con unos padres atentos, que de alguna manera siempre han estado con él. De la noche a la mañana se ve en un hospital con toda su vida truncada al intentar encararse a unos ladrones que fueron a su casa, creyendo que al sorprenderlos, estos se irían y sería otra bonita historia que contar a sus amigos. A raíz de la cual, su vida se torció, intuyendo que estuvo a punto de morir y que inevitablemente no volvería a ser el mismo que era. Entonces… ¿dónde quedó esa buena suerte que tuvo siempre? Vamos viendo como poco a poco Toby va desmoronándose y cayendo cada vez más asiduamente en las pastillas recetadas para poder hacer frente, de alguna manera, a esa realidad que tiene delante y cada vez le parece más irreal.

Llegado el momento de cuidar a su tío,  parece que su vida puede llegar a ser algo más normal de lo que en un primer momento creía, pero al encontrar el cráneo, todo se vuelve cada vez más difícil de sobrellevar… hasta tal punto de sospecha que realmente todo lo que creía saber puede ser mentira. Acaba dándose cuenta de que ya no puede fiarse de sus propios recuerdos, ni de su memoria, pues lo que él cree que es verdad, realmente no es el mismo punto de vista que el de sus queridos primos, los cuales han estado con él toda su vida. Su niñez siempre ha estado acompañada por esos dos parientes que más que primos han sido sus hermanos, ya que siempre se quedaban los tres en la vieja casa familiar cuidados por su tío, pasando todos sus veranos juntos. Entre los tres y Melissa, la novia de Toby, los recuerdos irán cogiendo forma, al menos, intentando encajar las piezas del puzzle que tiene nuestro protagonista en la cabeza.

Si de algo me he dado cuenta en el extraño y largo intervalo de tiempo desde aquella noche de abril, es de lo siguiente: yo antes solía pensar que la suerte era algo externo a mí, algo que regía solamente lo que me pasaba y lo que no; el coche acelerado que daba un volantazo justo a tiempo, el piso perfecto que salió a la venta la misma semana que empecé a buscar. Creía que si perdía mi suerte, estaría perdiendo algo independiente de mí, un teléfono bueno, un reloj caro, algo valioso, pero en el fondo distaba mucho de ser indispensable; daba por sentado que, sin ella, seguiría siendo yo, solo que con un brazo roto y ventanas sin orientación al sur.”

Esta historia tiene origen en un crimen sin resolver, que salió a la luz cuando un grupo de chicos, en 1943, encontraron los restos de una mujer enterrados en el tronco de un árbol en Worcerstershire, aunque hoy en día sigue sin haberse resuelto y sin saber la identidad de la mujer. Este fue el pistoletazo de salida para construir ‘El secreto del olmo’.

En esta historia, veremos como es una persona con suerte, donde todo lo tiene hecho. Realmente ese concepto que tenemos de la buena fortuna puede entenderse de muchas formas, ya que cuando las cosas no salen como nosotros esperamos, lo acachamos a ese concepto tan efímero que es la «suerte», sin detenernos a pensar que quizás es cosa de malas decisiones que nos llevan, precisamente a algo que no queríamos. Nunca queremos darnos cuenta de que todo pasa sin más, que tal vez si se hubieran hecho de otro modo, el fin sería el mismo, o quizás no…

Vanessa Cánovas

Título original: The Wych Elm
Título: El secreto del olmo
Autora: Tana French
Traducción: Julia Osuna Aguilar
Editorial: Alianza de Novelas
Páginas: 614
Fecha de publicación: septiembre 2019

Disponible en Somnegra

No hay comentarios

Deja tu comentario