El libro de Sarah – Scott McClanahan

El libro de Sarah

Scott McClanahan (Estados Unidos, 1978) siempre ha caminado a contracorriente. O eso parece. A través de su obra ‘El libro de Sarah’ nos demuestra que todavía existen personajes tan reales como Bukowski. Como individuo, decide optar por el nihilismo; como escritor, aboga por un relato que se nutre de lo vivido.

TAMBIÉN PODRÍA SER ‘EL CLUB DE LA LUCHA’

Sí, he leído a Bukowski –que en paz descanse–, y hay un cierto parecido. Pero también podría tratarse de Chuck Palahniuk o Cormac McCarthy. El estilo de Scott es, en definitiva, distinto. Es diferente porque opta por una narrativa próxima, evitando el lenguaje clásico o las florituras.

‘El libro de Sarah’ también es una crítica, tan social como autocompasiva. McClanahan se desnuda para encontrarse frente al lector en igualdad de condiciones. En consecuencia, nos sumergimos en una obra en la que el emisor y el receptor pueden ser la misma persona, y ambos están en el mismo engranaje capitalista.

“Compraba en tiendas que combatían a los sindicatos y no me preguntaba por qué las botas que llevaba costaban 150 dólares en vez de 400. Encendía luces y no me importaba de dónde venían. Pagaba impuestos todos los años a un país que fabricaba bombas para reventar a personas (…). Y luego sonreí y le dije en voz baja a un mundo de gente imaginaria:
—¿Y sabes qué? Tú también”

AUTODESTRUCCIÓN CONSCIENTE

Y las fábricas de lo efímero. La contradicción es tan tangible que acabas odiándote a ti mismo. Creo que esa es la realidad y el escritor nos la muestra sin filtros. Se llama egoísmo y en eso nos hemos convertido. Sabemos que aquello que nos atormenta se alimenta de nuestros actos, pero no queremos reconocerlo.

Tras esa contradicción se encuentra la culpa. Y la culpa deriva en el alcohol y otros vicios. Scott rellena la botella de agua con ginebra, pero también podría darse cabezazos contra la puerta. El resultado es el mismo. Pregúntate por qué te empeñas en autodestruirte si nadie te lo ha pedido.

NO PUEDES AMAR SI NO TE AMAS A TI MISMO

‘El libro de Sarah’ también es una historia sobre el amor. Digo que es amor porque todos sabemos que ya no existe. No hay respeto, los matrimonios se rompen y a todos nos gusta estar juntos pero no revueltos. No se trata de una cuestión de carácter religioso. O sí. Al empezar el relato, Scott quema una Biblia. Creo que lo que quiere contarnos es obvio, pero el escritor permite que el lector lo interprete a su antojo.

En las relaciones reina el vacío. ¿Y sabéis por qué? Porque la mayoría solo se centra en su ombligo. McClanahan nos relata un divorcio, que puede ser el suyo o el de cualquier otro. Los vínculos, aun siendo sinceros, son fríos. La obra nos expone una paradoja y es una metáfora. No hay buenos ni malos, solo humanos que conviven dentro de un colectivo supuestamente avanzado.

AUTOFICCIÓN

‘El libro de Sarah’ no surge de la imaginación del escritor. Se trata de un relato autobiográfico en el que McClanahan narra el fracaso de una relación que duró quince años. Su compañero Chris, con el que fundó la compañía de prensa y producción Holler Presents, es uno de los personajes que aparecen en la novela. Además, el autor añade fotografías para borrar del todo la línea que separa lo real de lo ficticio.


Roser Ribas

Título original: The Sarah Book
Título: El libro de Sarah
Autor: Scott McClanahan
Traducción: Javier Calvo
Editorial: Reservoir Books
Páginas: 240
Fecha de publicación: febrero 2020

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