El hijo del chófer – Jordi Amat

El hijo del chóferEl tópico de que la historia —la propia y con mayúsculas— la cuentan mejor los autores de fuera que los de casa parece no cumplirse con el filólogo y escritor Jordi Amat (Barcelona, 1978). Tras sus dos últimos libros, imprescindibles para comprender y situar mejor a la Cataluña contemporánea (La conjura de los irresponsables y Largo proceso, amargo sueño), el escritor barcelonés amplía esa visión y profundiza en ella, más si cabe, con su nueva y deslumbrante obra: El hijo del chófer.

TRABAJO INCLASIFICABLE

Es complicado intentar catalogar este trabajo de Amat. Tenemos claro que es un libro de no ficción, pero perfectamente puede leerse como una novela, como un thriller, como una larga crónica periodística o, incluso, como un ensayo. O como todo ello combinado al estilo 007: agitado, no revuelto.

Y si hablamos de algo agitado ese es, sin duda, el protagonista del libro: Alfons Quintà, el hijo del chófer. El periodista sobre el que parecen transcurrir los últimos setenta años de historia de Cataluña, como si de un personaje de la serie Cuéntame se tratara. El núcleo irradiador sobre el que todo gira y se transforma.

MIEDO Y ASCO EN CATALUÑA

Amat nos regala, con esta obra, la historia de un periodista influyente y poderoso, sobre todo durante la Transición y los años 80. Es la biografía —o radiografía, más bien— de alguien que lo pudo ser todo en su profesión y que, sin embargo, acabó relegado al más profundo y estruendoso de los olvidos por culpa de su personalidad.

Y es que Alfons Quintà, allá donde va, impone un clima de terror. Insulta. Amenaza de muerte. Hace de la venganza su leitmotiv. Es un personaje sórdido, difícil de aguantar en el trato íntimo. Es un machista y un acosador. Roza la histeria muchas veces y, en sus arrebatos, alguna de sus secretarias se ha orinado encima. Come como un bulímico. Es el retrato, sin duda, de alguien repugnante.

PODER E INFORMACIÓN

Pero Alfons Quintà es el hijo del chófer. Es el hijo de Josep Quintà, un hombre que dedicó su vida, prácticamente, a servir de múltiples formas al escritor Josep Pla. Y ese es el origen de todo.

Josep Quintà no solo lleva en su coche a Pla para hacer recados como si fuera Miss Daisy. Pla es el mejor cronista catalán de su tiempo y uno de los hombres más influyentes de la época. En torno a su mesa se sienta lo más destacado del poder económico, político e intelectual de la Cataluña de los años 50 y 60. Es el Camelot Pla, como muy bien lo define Jordi Amat. Y en esa mesa de poder e información, en ese Camelot, se sienta también Josep, el padre de Alfons.

«Porque si Quintà tiene algo […] es información. Sabe sacar partido a la red donde ha crecido». Y gracias a esa red y al dominio del oficio, Alfons se hace pronto un hueco en el periodismo y consigue ser pionero en muchos aspectos. Dirige y presenta el primer magacín en catalán en Radio Barcelona, Dietari. Es el primer corresponsal del diario El País en Cataluña, organizando su primera delegación. Crea desde cero el tercer canal de televisión, TV3, y es su primer director.

TRÁGICO DESENLACE

Pero la información que ha conseguido gracias a esa red no le ha salido gratis. Ha tenido que chantajear. Ha tenido que traicionar. Y lo ha hecho sin mirar nombres ni apellidos. Lo hizo con Josep Pla y lo hizo con su padre, a quien jamás nombró en ninguno de sus artículos.

Es a partir de aquí donde Jordi Amat hace un recorrido preciso y brillante de dos historias que consigue entrelazar con precisión: la de Cataluña y la de Alfons Quintà. Son un binomio cuasi perfecto que se repite a lo largo de los años. Sordidez y corrupción. Cloacas, poder e información. Se lee El hijo del chófer como quien ve Sed de mal, de Orson Wells. Así de presente está lo noir en este libro.

Si apelamos al género negro, lo típico es acabar con la muerte del protagonista de una manera tan inevitable como trágica. Y así es el final de Quintà. En diciembre de 2016, asesina de un disparo de escopeta a su expareja, la única persona que lo había cuidado, para después suicidarse de la misma manera.

Es el término de un ciclo y el comienzo de otro. Es la vida, en suma. Es el mejor momento literario de un autor al que hay que marcar de cerca, en negrita. Es el momento de Jordi Amat.

 

Diego Manzanares

Título: El hijo del chófer
Autor: Jordi Amat
Editorial: Tusquets
Páginas: 252
Fecha de publicación: noviembre 2020

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