El chico que se comió el universo – Trent Dalton

El chico que se comió el universo – Trent Dalton

El chico que se comió el universo

Trent Dalton (Australia) ha sido catapultado a lo más alto con su novela ‘El chico que se comió el universo’ ganando varios premios literarios, entre ellos al mejor audiolibro del año en su país.

En mi caso no lo he audioleído sino que lo he leído capítulo a capítulo, página a página y palabra por palabra. Y si es que algo tiene en particular esta novela son sus palabras de gran carga lírica con un sinfín de pequeños detalles relatados con entusiasmo por el protagonista de la historia, Eli Bell.

EL CHICO NO SE CRIÓ ENTRE ALGODONES PRECISAMENTE

La infancia de nuestro protagonista Eli Bell no es de color de rosa. Crece en un barrio de los suburbios de Brisbane (Australia) con su hermano August que, debido a un trauma sufrido siendo muy pequeño, decidió no hablar y desde entonces se comunica con las palabras que escribe en el aire con su dedo índice.

Los dos hermanos se crían con una madre adicta a las drogas y un padrastro traficante de drogas, circunstancias que hacen que pasen por momentos muy dramáticos creando un vínculo maternofilial muy fuerte.

MALAS INFLUENCIAS

Es sobre todo en la etapa de la adolescencia cuando las amistades juegan un papel fundamental en el desarrollo social de los niños. Se dice que una mala amistad te puede llevar por mal camino. El camino de Eli Bell no es nada halagüeño. Sus mejores amigos y confidentes son un asesino convicto y fugitivo de la prisión Boggo Road y un criminal encarcelado con el que se escribe cartas a menudo. Nada más lejos de la realidad, estos tipos con caparazón malvado, que no malos de nacimiento sino por circunstancias de la vida, ayudan al chico a salir adelante con consejos útiles para la vida real y cruel que le ha tocado vivir.

PUES TAMPOCO ESTABA TAN MAL

La vida de Eli Bell ya era bastante complicada, pero llegará a echarla de menos cuando el empresario Tytus Bros, capo de heroína en su tiempo libre, irrumpe en su vida trastornándosela aún más si cabe.

Con un padrastro desaparecido y una madre enviada a la trena, a los chicos no les queda más remedio que irse a vivir con su progenitor, un padre alcohólico que sufre ataques de pánico incontrolables. En el pozo de mierda que ahora será su nuevo hogar, el chico empezará a vivir su verdadera aventura: rescatar a su madre, encontrar a su padrastro y  enfrentarse a los criminales que destrozaron su mundo serán los propósitos para el chico que se comió el universo.

EL CHICO BUSCA RESPUESTAS

Eli Bell pasa su infancia en busca de respuestas a través de su extraordinaria imaginación para poder lidiar con las adversidades de la vida.

“Hombres adultos. Jodidos hombres adultos. Todos locos. No se puede confiar en ellos. Putos psicópatas. Bichos raros. Asesinos. ¿Qué ha llevado a este hombre a convertirse en Batman en una bocacalle de Brisbane? ¿Cuánta bondad habrá en él? ¿Cuánta maldad? ¿Quién sería su padre? ¿Qué haría su padre? ¿Qué no haría su padre? ¿De qué maneras le joderían la vida otros hombres adultos?”

Trent Dalton incorpora en su novela partes de su propia biografía con partes de ficción creando una obra maestra digna de ser leída. Personajes muy bien desarrollados, cuesta pillarles el punto porque son muchos pero una vez te familiarizas con ellos son extraordinariamente buenos. Adéntrate en el universo de Dalton, no dejes escapar esta estrella que seguro seguirá brillando.

 

Eva Núñez

Título original: Boy Swallows Universe
Título: El chico que se comió el universo
Autor: Trent Dalton
Editorial: HarperCollins Ibérica
Páginas: 480
Fecha de publicación: mayo 2019

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