Bienvenida a casa – Lucia Berlin

bienvenida a casa

Los lectores que quieran conocer a Lucia Berlin (Alaska, 1936 – Los Ángeles, 2004) no pueden pasar por alto el último volumen publicado por la editorial Alfaguara. ‘Bienvenida a casa’ es el compendio de la soledad, la amargura y la libertad que caracterizaron la vida de la escritora y que ella se encarga de narrar en primera persona a través de su diario y su correspondencia durante los años 70. Una joya literaria comprimida dentro de 185 páginas.

“Por los postigos de madera de nuestra habitación se colaba el aroma de jengibre y nardos”

En Alaska miró a la vida de frente y le regaló su primera palabra, luz. Idaho fue sinónimo de aroma, nunca volvería a recibir unos perfumes tan intensos como los que desprendían las rosas, las lilas, los jacintos que subían flotando, como el humo, hasta su habitación. Kentucky, tenía el sabor de la nieve y frío.

Montana «y una casa de madera con las paredes forradas de revistas actuales» fue el primer contacto con la literatura. El desastre de Pearl Harbor dejó a la familia sin cabeza. A partir de ahí, todo fue a peor. Lucia acaba de cumplir siete maravillosos años.

Todos éramos más felices aquí

En El Paso conoció a su nueva hermana y en Arizona pintó la casa de verde, sintiendo que ese lugar se convertía en su primer hogar. En Chile supo lo que era la adolescencia anclada a unos Andes que no parecían tener estribaciones, estudió ‘El Quijote’, hizo simulacros de terremoto y fue testigo de la muerte de varias de sus amigas durante la Revolución.

En Alburquerque se sintió una extraña en su propia casa y conoció el significado del término desamor demasiado pronto. Nuevo México le dio hijos, marido y divorcio, el primero. Nueva York le enseñó qué era la vida y, contradictoriamente, su silencio la abrumó.

Las palmeras, los taxis y los castillos de arena la retuvieron en Acapulco hasta que nació su tercer hijo varón y se separó del padre, adicto a la heroína. Oaxaca fue color, calor y pena y en algún pueblo de Chiapas, Lucia Berlin dejó su diario inacabado, narrando como todo a su alrededor se estaba mojando, incluso su vida, que comenzaba a bailar demasiado pegada al alcohol.

LA PERFECTA CATALIZADORA DE RECUERDOS

La polifacética trayectoria vital de Lucia Berlin le sirvió para adquirir tal cantidad de conocimientos que pudo dedicarse a trabajar como profesora de secundaria, mujer de la limpieza, telefonista en una centralita y auxiliar de enfermería.

Entre turno y turno fue madre de cuatro varones, esposa de tres maridos y una deslumbrante escritora que acabó completando su vida con un alcoholismo invertebrado. La crónica de los horrores que vivió,  las noches durmiendo las borracheras en comisaría, los delirium tremens y los momentos puntuales de hilaridad ocupan un rincón particular (y extenso)  de su magnífica obra.

LITERATURA REAL

En la segunda parte del libro ‘Bienvenida a casa’, la escritora sigue llamando “hogar” a los dieciocho lugares donde vivió, detallando una lista de todos los problemas que encontró en las diferentes viviendas. Cuesta creer que alguien pueda descansar en una cama pensando en una inminente avalancha de nieve o con grietas (tan grandes) en las puertas, como para invitar a cenar a un lindo felino.

De 1944 a 1965 mantuvo (y conservó) la correspondencia con su padre, sus amigas de la Universidad y la familia Dorn, que conoció durante sus años en Acapulco. En estas últimas cartas se percibe una gran honestidad y confianza con sus vecinos mexicanos cuando, desde la desesperación, comparte los problemas económicos o, desde la felicidad, el intercambio de fotografías de los niños.

Lucia Berlin convierte la autoficción (que tan de moda se ha puesto ahora) en una prosa desnuda y punzante cargada de autenticidad. Su prematura muerte, cargada de dolor y desasosiego, nos acerca a una mujer inspiradora que fue capaz de reconvertir su vida para mostrarla al público través de la versatilidad de sus textos.

Leerla es como acariciar la literatura con la mejor y más profunda de las intenciones.

Lara Adell

Título original: Welcome home
Título: Bienvenida a casa
Autora: Lucia Berlin
Traducción: Eugenia Vázquez Nacarino
Editorial: Alfaguara
Número de páginas: 184

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