Balance 2019 de Alba R. Prieto

No soy de las que echan la vista atrás cada vez que un año termina; simplemente dejo que acabe y pienso en todo lo que está por venir. Aun así, está bien eso de tener algo tangible que contar y el balance es la mejor excusa para hacerlo, pese a que lo emocional de lo vivido no se pueda expresar con palabras.

A nivel lector, 2019 lo podría resumir muy brevemente: True Crime. A finales del 2018 llegó mi primer libro sobre un caso real, ‘El asesino sin rostro’ de la estadounidense Michelle McNamara. La conexión no fue inmediata, pero sí el querer descubrir más sobre este género literario. Es cierto que leer una novela sobre un suceso real es algo distinto, más complejo que una lineal, sobre todo cuando, como en este caso, está escrita a seis manos por circunstancias no muy agradables. Tras llegar a la última página, me asaltó una gran pregunta: ¿Y ahora, por dónde diablos empiezo a reseñar? Datos, fechas, nombres, lugares,… todo era un enjambre, como un ovillo de lana que una ha de empezar a deshilar. Pero lo hice, y la reseña salió.

Y llegó el segundo, aquel que afianzó mi verdadera debilidad por los casos reales, ese que se transformó en mi diamante en bruto y me convirtió en una coleccionista de esta clase de novelas: ‘Los asesinos de la luna’ del periodista David Grann. No me cansaré de recomendarlo durante años, pues fue una novela con un gran peso para mí. 

El género true crime es un género periodístico, o al menos da esa sensación. Parte de sus autores ya lo son. Si uno está acostumbrado a leer novelas nórdicas como era, bueno…y sigue siendo, mi caso, saltar a este otro género no es fácil. Hasta que te acostumbras a que tu cabeza vaya de una fecha y lugar a otra en menos de un minuto y aprender a hilar datos de manera algo más ágil. 

Pero aparte del género de crónicas sigo con los nórdicos; mi saga predilecta, Harry Hole sigue estando ahí, siempre a punto para momentos de evasión, aunque su última novedad, ‘Cuchillo’ aún siga esperando en la estantería a ser leído. He conocido a nuevos escritores vecinos suyos: Jørn Lier Horst y su ‘Cerrado en invierno’; Ragnar Jonasson y ‘La sombra del miedo’, Mads Peder Nordbo y ‘Los crímenes del Ártico’, Caroline Eriksson con ‘Sin rastro’ o Line Bengtsdotter y ‘Annabelle’. Autores que abren nuevas series y de las que espero seguir disfrutando próximamente. 

Así mismo, he ido sumergiéndome en la novela negra nacional. ‘En blanco y negro’ de Prado G. Velázquez o ‘Las apariencias no engañan’ de Juan Madrid me han puesto la miel en los labios para continuar descubriendo lo bueno que tenemos más cerca.

Un libro que se sale de la norma por el gran impacto que me causó fue el de la escritora estadounidense-mexicana Jennifer Clement con ‘Amor armado’, una obra que relata una crítica social al contexto actual armamentístico y sanitario americano en la cual, personas cuyos recursos eran abundantes hasta hace dos días, han pasado de vivir en una casa a dormir en roulottes por no poder hacer frente a los gastos médicos o las coberturas sociales, formando pequeñas comunidades. 

Y 2019 terminó con dos monstruos de la novela estadounidense: James Ellroy y su ‘Dalia Negra’, basada en el caso real del mismo nombre y Truman Capote y su ‘A sangre fría’, la novela que inició un nuevo género en la década de los 60, el nuevo periodismo, el True Crime

Hay más novelas, más autores, más hechos reales o ficticios. Esto es solo una pequeña representación a nivel literario de lo que 2019 me ha aportado.

Pero si, no solo hablando del balance lector, hago un parón y hago un balance a nivel de Negra y Mortal, he de hablar de Asociación.  A primeros de año tuvimos el sueño de convertirnos en Associació Cultural Negra y Mortal, con sede en Calafell. 65980 fue nuestro Gordo del año.

Ese número de asociación nos abrió la puerta de nuevas experiencias: Club de Lectura, Calafell Ràdio con nuestra sección ‘Va de Llibres’, cuya madrina de excepción fue Mireia Vancells, jornadas literarias, dos entregas de Premios a la mejor novela negro criminal 2018 y 2019, cuyos ganadores fueron Paco Gómez Escribano y Claudio Cerdán. Hubo mucho trabajo por parte de todo el equipo y vernos asociados fue una recompensa enorme. 

Seguimos colaborando con el diario digital eltaquígrafo.com y hace un mes, también con el blog de la experta criminóloga Paz Velasco, criminal-mente.com. 

Podría seguir enumerando todos los acontecimientos vividos, pero no me daría el folio… así que solo me quedan los agradecimientos.

Gracias de nuevo a editoriales y escritores por la confianza que habéis y seguís depositando en nosotros.

Y por supuesto, mi reconocimiento y agradecimiento a todos mis compañeros del Equipo-Familia de Negra y Mortal. Cada uno de vosotros hacéis que este proyecto sea cada día una forma de vivir la literatura, con pasión, dedicación, esfuerzo y mucha constancia. Ha sido un gran 2019. Estoy convencida que 2020 será igual o aún mejor, porque la ilusión que desprendemos, se contagia.

 

Alba R. Prieto

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