Alegría – Manuel Vilas

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Cabalgando entre la confesión y la autoficción, ‘Alegría’, de Manuel Vilas (Barbastro, 1962), se corona como una de las mejores novelas de este año 2019 que ya va tocando a su fin. Con ella llegó a la Final del codiciado Premio Planeta y, gracias a ella, el público se dio cuenta del error garrafal que cometió el jurado al no otorgarle el galardón. Su lectura bien vale la pena.

LA ALEGRÍA ES MEJOR QUE LA FELICIDAD

Con su anterior novela publicada por la editorial Alfaguara, Manuel Vilas homenajeó la tierra de su infancia recordando las vacaciones estivales con sus padres, las estampas otoñales entre los bosques de colores y el recuerdo obtenido de las conversaciones con los vecinos del lugar. Tan agradables en el pasado como distantes en la actualidad.

Sin mucho esfuerzo logró bautizar a su criatura con el nombre del famoso paraje del Pirineo aragonés y, debido al interés que puso el escritor, logramos encontrar en ‘Ordesa‘ un lugar físico sofisticado y estimulante, y, al mismo tiempo, una zona de confort espiritual muy difícil de alcanzar en la madurez.

En su debacle interno, Manuel Vilas consiguió abrirse en canal a los lectores enseñándoles los sentimientos provocados por la pérdida, el alcoholismo o el desamor y viajó por dos épocas distintas saltando de la euforia controlada a la depresión desmedida. Su texto reúne la melancolía que solo los perdedores conocen y la sinceridad que solo unas pocas personas bondadosas son capaces de brindar a sus congéneres.

El panorama literario calificó su prosa de sublime, excelente, única y ese empujón de autoestima le sirvió para crear una nueva novela autobiográfica donde la Alegría que tanto se esfuerza en demostrar desaparece como la efusividad del momento vivido.

Sin embargo y una vez más, el escritor ha demostrado su capacidad para conectar las emociones de forma que los que estamos al otro lado de su historia empaticemos con el diagnóstico final de su tortura: tranquilo Manuel, todos estamos un pocos cuerdos.

LA VIDA ES TAN GRANDE COMO CRUEL Y DURA

Encontrar un orden y sentido a la vida acaba siendo uno de los trabajos más costosos a los que aspira la fatalidad del ser humano. Los fugitivos adioses que asoman por encima del hombro son la condena (demasiado alta) que se paga por ser valiente, por arrancar sin mirar atrás, por empezar de nuevo. Por aceptar que la soledad se va adueñar del sueño, literal y efímero.

La preciosa estampa, además, parece que se regodee de las decisiones (buenas o malas, eso le da igual) añadiendo a la mochila el peso del objeto más deseado de los victimistas: las gafas para visualizar en cada momento el abismo, el aislamiento, la tristeza.

Rebuscar en el consuelo exterior no es el remedio para la cura; la paz interior no se halla a golpes de talonario (si fuera así, ¿dónde hay que pedir el préstamo?). Pero, si durante el proceso de transformación, que también es el de la maduración obligatoria, se encuentran pequeños apéndices de alegría a los que aferrarse, parece que el camino se allane, que el tiempo pase, que el sol salga.
¿Es posible que dentro del caos y el desorden exista la perfección?

MAÑANA SIEMPRE SERÁ HOY

Cuando llega el momento de lanzarse a las trincheras, el escritor no se lo piensa dos veces. Se desabotona las mangas de la camisa, hace el dobladillo cuidadosamente, y procede a teclear sin descanso. Esa tenacidad de escritor incansable, de vencedor vencido, de hombre auténtico es la que me mantiene (y empuja) a estar hoy aquí, unida a las letras.

Manuel Vilas posa con su compañero Javier Cercas en la entrega del Premio Planeta. Sonríe discreto, casi sin querer. No le hace falta que nada ni nadie le ilumine, su mirada lo dice todo. Él (mejor que nadie) sabe que los años pasan pero que los recuerdos quedan. Yo, (que soy tan obstinada como para llevarme la contraria a mí misma, ¡hay que joderse!), he conseguido experimentar con las palabras para hablar sobre un sentimiento que no siento y sobre la carencia que produce en mi personalidad alejarme, conscientemente, de él.

 “Todo aquello que amamos y perdimos, que amamos muchísimo, que amamos sin saber que un día nos seria hurtado, todo aquello que, tras su perdida, no pudo destruirnos acaba, tarde o temprano, convertido en alegría”.

 

Lara Adell

 

Título: Alegría
Autor: Manuel Vilas
Editorial: Editorial Planeta
Número de páginas: 351
Fecha de publicación: noviembre 2019

 

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