Alacrán – Salva Alemany

Alacrán – Salva Alemany

alacrán

Los 3.000 kilómetros que conforman la frontera entre Estados Unidos y México definen un mundo aparte, un hábitat cruel donde Salva Alemany (Valencia, 1968) pone su atención en ‘Alacrán’.

Bajo recomendación, me llega esta novela con una portada muy llamativa: un escorpión, con una navaja como cuerpo, te avisa de tener entre manos una lectura con fuerza. Una novela que nos plantea la denuncia social sobre la inacción por parte de las autoridades (este pensamiento es bajo mi opinión), de una vida salvaje (y por encima de la ley) en la que transcurren hoy en día demasiadas personas.

‘Alacrán’ trata de un relato muy personal narrado en tercera persona, conocemos a Santos, una persona perturbada, un mecánico de motos que dedica su “tiempo libre” al ajuste de cuentas mediante encargos. Nos encontramos en el estado de Nuevo México, muy cerca de Phoenix y a la vez colindando con la frontera mexicana.
Santos es una víctima de la violencia por parte de su padre, de una infancia atroz sufriendo abusos tanto él como su madre a cargo de su progenitor.

Esta es la parte que más me gusta de este tipo de lecturas, bucear en las penurias y vidas sórdidas de nuestra sociedad, una falta de educación unido a unas vivencias terroríficas en la etapa de aprendizaje y crecimiento son, sin duda, un pesado lastre que seguro pasa factura. Y Santos es un ejemplo de ello.
El mecánico es un hombre sin escrúpulos, enamorado de Lupe, a la que rescata de las garras de don Dimas. Una mujer con el alma dolorida. Un detalle que conoceremos durante la lectura y nos coloca en situación del frío corazón de Santos es que se enamoró de Lupita porque tenía los mismos ojos y mirada que el perro que mató, cuando Santos era pequeño, a tiros su padre porque le molestaban sus ladridos.

Santos tiene un encargo: asesinar a un hombre. En dicho acto deja huérfano de padre a un bebé de pocos meses.  Nuestro protagonista, tras unos primeros pensamientos macabros, “adopta” al que convierte en su hijo deseado: Roy, el nombre con el que le bautiza y que era el mismo que el del perro que mató su padre.

A raíz del «apadrinamiento» de Roy, Santos sufre un cambio de vida y mentalidad, dicha evolución no va de la mano de su podrido entorno. Nos vemos involucrados en el epicentro de una mafia violenta encabezada por don Dimas, un todopoderoso que se cree el mismo dueño del mundo que le rodea.

Tenemos ante nosotros una lectura que quizás me deje con ganas de más, no con más cantidad de páginas o una historia más larga, me hubiera gustado conocer mejor a los personajes, conocer a más personajes, conocer mejor y con más detalle el escenario donde transcurre la historia que nos propone Salva Alemany. El foco puesto en esos genuinos paisajes es idóneo y el jugo que se le saca a la propuesta es escaso.
Percibo que en muchas ocasiones de la novela el mensaje que nos envía el autor es de ser una historia que bien podría ser real, ya que la falta de un ritmo constante en la acción/inacción me hace pensar en ello y me deja algo desconcertado y desorientado.

(*reseña corregida por errores en varios datos de la lectura)

Paco Atero

Título: Alacrán
Autor: Salva Alemany
Editorial: Editorial Amarante
Páginas: 262
Fecha de publicación: febrero 2018

No hay comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.