Al servicio del Imperio – Pedro Santamaría

al servicio del imperio

Al servicio del Imperio es mi estreno lector con Pedro Santamaría (Santander, 1975) y al finalizar la novela, me he quedado con tantas ganas de más, que ya he comprado Rebeldes, otra de sus obras. Pero vamos al grano. Hoy hablamos de una ficción histórica ambientada en la conquista de Judea –en tiempos de Nerón y Vespasiano– y protagonizada por una unidad auxiliar del ejército imperial, compuesta por compatriotas nuestros, los cántabros.

Arán y Noreno

Año 65 d. C., dos jóvenes deseosos de liberar a su gente de la opresión de Roma, deciden alistarse en el ejército romano para aprender sus técnicas de combate. Su intención es poder volver a su tierra en menos de un año, hacer frente a los romanos y devolver a su pueblo la independencia, el honor y el esplendor de los que gozaron y presumieron antaño. Pobres inocentes, desconocen lo que el destino les tiene reservado.

Nuestros dos jóvenes son asignados a la Cohors II Cantabrorum, una unidad de infantería auxiliar del ejército romano, en la cual todos sus reclutas eran cántabros. Antes de ser conquistados por los romanos, los Cantabri eran un pueblo temido y respetado, especialmente en las guerras cántabras de Augusto… ¿Conseguirán que lo vuelva a ser?

“Mi abuelo hablaba de un tiempo pasado en el que los cántabros habíamos sido libres. “El último pueblo en ser obligado a cargar con el yugo del Imperio”, decía. El último. Un tiempo de hombres fuertes y valientes. Habíamos sido un pueblo poderoso, respetado, temido, orgulloso, irreductible, incapaz de inclinar la cerviz o de hundir la rodilla en tierra ante nadie. Y mucho menos ante el emperador”.

Destino: Judea

La inexperta corte es enviada a la región de Judea. Una zona en la que la amenaza de posibles revueltas y conflictos siempre está presente debido a los excesivos impuestos, abusos y prácticas poco ortodoxas del procurador de Judea junto con la continua obsesión de los judíos con su dios. Una bomba de relojería preparada para estallar en cualquier momento.

Un centurión de nombre Lucio Valerio Corvino –Lucio para sus superiores, Valerio para sus allegados y Fulminator para aquellos que habían servido bajo sus órdenes en la legión XII Fulminata– es ascendido al rango de prefecto de cohorte y destinado a Judea para hacerse cargo de la unidad auxiliar de jóvenes cántabros. Valerio, acepta el cargo a regañadientes con la esperanza puesta en que en un futuro próximo, pueda ser perdonado y reasignado a su añorada legión XII, de la que fue repudiado años atrás por un incidente defendiendo el honor de su legión. Lo que desconoce Valerio, es que en Judea se reencontrará con sus antiguos discípulos de la XII Fulminata y con su nuevo primipilo, Numerio. Un viejo amigo con el que aún tiene cuentas pendientes que saldar…

“Y sé que lo te ofrezco está muy lejos de ser lo ideal para un hombre de tu experiencia y habilidad. Pero también te digo que si haces un buen trabajo, quizá dentro de un tiempo podamos volver a incorporarte a la XII”. Cestio Galo, gobernador de Antioquía.

El sentimiento judío

Los peores presagios se hacen realidad y el conflicto en la región explota. Gracias a la maravillosa prosa de Santamaría, poco a poco podremos ir sintiendo cómo crece la tensión, el odio y el descontento en los judíos a través de personajes como Jacob y Emmanuel, padre e hijo, residentes en la pequeña ciudad de Beth Zaanan. Todas las familias que aportan menos recursos al Imperio están obligadas a dar cobijo en sus casas a un kittim (término despectivo con el que llamaban a los romanos) y en el hogar de Emmanuel y Jacob, es asignado nuestro joven Arán. La presencia y atenciones de Ruth –hija de Jacob– hacia el kittim, marcará un antes y un después en la forma de pensar y actuar de Arán.

Una obra completa

Al servicio del Imperio, estructurada en cuatro partes diferentes, nos narra de forma magistral la primera guerra judeo-romana y la caída, tras largos años de asedio, de Jerusalén y toda la región de Judea, la muerte de Nerón en Roma que supuso el fin de la dinastía Julio-Claudia y el nacimiento de la dinastía Flavia con Vespasiano al frente como nuevo Imperator entre otros hechos históricos. Pedro Santamaría es capaz de hacernos disfrutar con toda la trama argumental de la novela y a la vez, darnos toda una lección de historia sobre los judíos, sus enfrentamientos entre ellos y las distintas religiones que profesaban. Personajes como Nerón, Séneca o mi querido Trajano, aparecen en esta obra de arte de ficción histórica. Mención especial por sus constantes salidas de tono y humor para el personaje del médico griego Teómaco y su necesidad constante de estar ebrio para poder atender de forma correcta a los heridos.

Podría escribir líneas y líneas de reseña sobre Al servicio del Imperio porque es una novela que da para mucho, pero creo que es mejor que la lean, la digieran y opinen ustedes mismos. Al finalizarla, he entendido el porqué de los continuos halagos a los diferentes libros de Pedro Santamaría.

Ricard Pascual

Título: Al servicio del Imperio
Autor: Pedro Santamaría
Editorial: Ediciones Pàmies
Páginas: 496
Fecha de publicación: mayo, 2018

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