1980 – Juan Vilá

1980
En1980, libro publicado en octubre del 2020 por la editorial Anagrama, Juan Vilá (Madrid, 1972) disecciona una historia familiar hasta desangrar —y sanar de nuevo, o no— las heridas de sus integrantes. Se trata de una reflexión personificada en el rencor y la ternura de un niño que, muchos años después, contará los sucesos desde los ojos del adulto en el que se ha convertido.  

Hace tiempo, Marta Sanz se refirió a Juan Vilá como un alucinero literario. Y vaya si lo es. Su estilo ligero y ágil, acompañado de su ironía feroz —«lo que no te mata, te hace más fuerte», según Nietzsche—, hacen que el autor sea quien le dé una vuelta a todo lo que la mente espera de un escritor: su literatura es chocante, se sale totalmente de la novela inofensiva y cómoda.

La infancia como base de nuestra existencia

La obra narra la historia de una familia —lo que se dice— normal y corriente. Después de la muerte de su «primer padre», en palabras del niño, la madre viuda se ve obligada a afrontar la realidad. Ella descubre que es capaz de mucho más sin estar a la sombra de su marido y se revela así una independencia absoluta frente a su vida con un único reto: salvaguardar a sus hijos.  La abuela —«la gran ogresa», en palabras del autor— ayuda en este proceso, aunque tratando de imponer siempre su visión del mundo.

Pero todo cambiará con la aparición del «segundo padre», un burgués catalán que se convertirá en el futuro esposo de la madre y será refugio y trinchera para estos niños.

Lo que fascina de Juan Vilá es su capacidad de entremezclar el niño de 1980 con su voz adulta y, encima, de un párrafo a otro. No hay confusión alguna, siempre se sabe quién de los dos narra la historia.

El peso de los traumas de la infancia —la vida en soledad, las exigencias, la muerte, la falta de cariño— se refleja en la vida adulta que los hermanos llevan en el presente. Aquí es donde el escritor pisa los límites de la zona de confort del lector; sus palabras son como agujas que se clavan en los pulmones y, para salvarte, tienes que buscar más allá, entre las líneas de su sarcasmo y su verdad. Vilá da pinceladas de situaciones remotas y hace que su público encaje el puzle: hay que descubrir el porqué de la actitud de cada personaje. No lo sirve todo en bandeja: hay que procesar cada dato para seguir el hilo argumental.

Falta de identidad

Los miembros de la familia no tienen nombre. No se sabe cómo se llama el niño que habla, ni su madre, ni su abuela, ni sus hermanos. Exclusivamente reivindica el de su primer padre para demostrar que, aunque no guarda recuerdos con él por lo pequeño que era, hay que hacerle justicia al destino y recordar lo que nunca fue olvidado. Se descubre así una libertad descomunal frente al lector: podría ser —sin ir más lejos— cualquier nombre o persona de una progenie de los años ochenta.

¿Se pueden tener dos familias?

Esta es la gran pregunta de la novela. Uno de los principales personajes del libro es el segundo padre, un catalán cuya exmujer e hijos viven en la Ciudad Condal. El niño entonces se da cuenta de que, además de tener un nuevo progenitor, tiene otra familia en otra ciudad con quien pasa las Navidades. Quiere al padre como nunca jamás ha querido a alguien, pero el duelo se produce con sus otros familiares.

¿Terminará contestando a la pregunta?

No vale con sobrevivir, tienes que revivir su historia. Como lector, se lo debes.

Preslava Boneva

Título original: 1980
Título: 1980
Autor: Juan Vilá
Editorial: Editorial Anagrama 
Páginas: 168
Fecha de publicación: octubre 2020

2 Comentarios
  • Paco Gómez Escribano
    Publicado a las 10:52h, 04 noviembre Responder

    La leeré. Juan es colega mío y le tengo ganas a su novela. Excelente reseña.

    • Preslava Boneva
      Publicado a las 14:20h, 04 noviembre Responder

      ¡Muchísimas gracias! Espero que disfrutes de su novela; yo lo hice.

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